Más de mil penitentes, músicos y pasos participan en el recorrido de la procesión

La junta del Cabanyal cambia el itinerario del traslado para evitar la zona degradada

2006-04-09Publicat per: Levante
La degradación de varias zonas de los poblados marítimos, como las de la calle San Pedro, Ángeles o Carlos Ros, ha sido determinante para que la junta parroquial del Cabanyal decida recortar el itinerario del magno cortejo procesional del traslado de imágenes de esta tarde, en el que participan las nueve cofradías con más de mil cofrades y casi 400 músicos. El fin es evitar pasar por la zona degradada de, según confirmaron varios dirigentes de cofradías que reconocieron haberlo debatido en reuniones de la junta del Cabanyal.

«No todas las hermandades han tomado ni asumido la decisión. Los granaderos pasaron el viernes por la calle Carlos Ros, que es la vía de salida hacia la de Escalante, y también lo hizo ayer el Perdón ayer pero otras han optado por coger la de Espadán, o sea la anterior, con tal de evitar males mayores. En otros años los más pequeños de las familias que residen en esas calles al paso de la procesión nos han faltado al respeto y han empezado a coger las capas, las varas y otros objetos de mayores o pequeños y han habido palabras.», comentaron.

Fuentes cercanas al consiliario de la parroquial y prior, José Luis Barrera, confirmaron estos extremos pero negaron que el Vía Crucis del Viernes Santo por la mañana altere su recorrido por eso motivo. «El Vía Crucis, o procesión de los Santos Pasos, terminaba a las 15 horas y a la tarde la mayoría de las hermandades empezamos a salir dos o tres horas más tarde. El recorte de calles se ha hecho por recortar el horario aunque, a decir verdad, también se evita el espacio degradado», dijeron. La decisión de estas hermandades se suma al de otras cuando optaron por trasladar el local social de otras zonas degradadas, como la de Sayones hace años, o de otras hermandades del Canyamelar, que se han concentrado en la calle José Benlliure desde hace años. Otras hermandades, como el Salvador y el Amparo y las Angustias, se encuentran en pleno centro del núcleo protegido que se quiere derribar.