El equipo de gobierno y la oposición se acusan de tener intereses ocultos en el Cabanyal

El PSPV fuerza al PP a pedir una carta municipal para las grandes ciudades

2006-01-28Publicat per: Levante
El Ayuntamiento de Valencia aprobó ayer en el pleno por unanimidad solicitar al Gobierno Central que incluya en la nueva Ley de Régimen Local a Valencia y a aquellas ciudades de más de 500.000 habitantes la posibilidad de tener una Carta Municipal como tienen Madrid y Barcelona. Barberá, con este apoyo, da marcha atrás en su petición al Gobierno Central de otorgarla sólo a Valencia.
Fue el PSPV quien con una moción firmada por su portavoz, Rafael Rubio, forzó al equipo de gobierno a debatir la inclusión de la necesidad de una Carta en el Estatuto de Autonomía durante el debate en el Senado aunque él sabía que lo iban a rechazar como hicieron ya antes del verano cuando los socialistas lo plantearon inicialmente. El equipo de gobierno, por boca de su portavoz, el edil Alfonso Grau, lo rechazó por no considerarlo adecuado pero el socialista Rubio le dio la vuelta y le emplazó a pedirlo a la Generalitat, algo que también desestimó Grau por estimar que es el Gobierno Central quien debe aprobarlo con una propuesta del consistorio valenciano. Cabe recordar que el PP en el ayuntamiento anunció hace tiempo su decisión de redactar una propuesta de la que sólo se sabe que existe un borrador.

La propuesta final de que se incluya una Carta para las grandes urbes con 500.000 o más habitantes la planteó el portavoz del PP y el socialista Rubio la cogió al vuelo para beneficiar a más grandes urbes, según dijeron los dos en el debate. Rubio lamentó que durante la época de Barberá al frente de la FEMP no consiguiera la misma consideración para Valencia y Grau llegó a decirle que el hoy presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, fue listo a la hora de convocar reuniones de grandes ciudades, las C-6, para entretenerlas y no pedir la Carta.

Por otra parte, el equipo de gobierno y los grupos de la oposición, PSPV y EU, se acusaron mutuamente de tener intereses ocultos en la zona del Cabanyal-Canyamelar. Los del PP se lo tildaron a socialistas y EU por frenar el desarrollo del plan con decenas de recursos para impedir el derribo de edificios e incluso de apoyar a Salvem en su lucha y los de la oposición lamentaron que haya degradado el PP el barrio y no haya interés alguno por rehabilitar la zona salvo si se puede hacer la prolongación lineal de la avenida Blasco Ibáñez, cuyo proyecto sigue parado en el Tribunal Supremo. Un portavoz de Salvem el Cabanyal y de las asociaciones Pavimar y Cabanyal instó al PP a realizar un nuevo plan sin contar con la prolongación pero lo rechazaron. La realidad es que bien poco se ha hecho desde hace años.