Diez años de derribos y expropiaciones

2008-12-26Publicat per: Levante
La gestión del plan del Cabanyal se ha centrado en comprar casas (159 de 1.600) y en las demoliciones fuera del BIC
El Ayuntamiento de Valencia se ha volcado en los diez años de gestión del plan especial del Cabanyal en la compra y derribo de inmuebles. Además de la prolongación de Blasco Ibáñez, el Pepri prevé rehabilitaciones, construcción de VPO y nuevos equipamientos. La sentencia del Tribunal Supremo que el martes validó definitivamente el plan obligará al Ayuntamiento de Valencia a revisar objetivos e inversiones.
De las 1.600 viviendas que hay que echar a tierra para conectar Blasco Ibáñez con el mar, el consistorio ha comprado 159 (el 10%). En diez años, se han derribado 20 inmuebles ubicados fuera del área declarada Bien de Interés Cultural sobre la que aún no se ha levantado la suspensión cautelar de los derribos. Las máquinas han entrado en las calles Estellés, Mariano Cubert, Francisco Eximenis y Juan Mercader. En esta ultima, ubicada junto a la estación del Cabanyal, se derribó un bloque de antiguas viviendas de Renfe y varias casas ruinosas. Allí se construirá la gran rotonda de arranque de la prolongación.

La casa de la Palmera, la última en caer

El último derribo afectó a un edificio emblemático del Cabanyal, la llamada casa de la Palmera, afectada por la apertura del bulevar San Pedro. En esta calle el ayuntamiento ha llevado a cabo el primer proceso de expropiación forzosa del plan especial y varios derribos. En total, serán 134 vecinos los desalojados. Tras el derribo de la casa de la Palmera, contra el cual se movilizaron centenares de vecinos, el consistorio anunció otros tres en la zona de la Estación del Cabanyal y dos más en San Pedro. Salvem el Cabanyal asegura que las demoliciones y solares vacíos han agravado la degradación.

Rita Barberá anunció en marzo, cuando se supo que el Supremo había resuelto a favor del ayuntamiento los recursos de Salvem el Cabanyal y Pavimar, que su idea era empezar a derribar en la zona más próxima al más. El bloque de viviendas Ruiz Jarabo, próximo a la playa del Cabanyal, es uno de los que está en el punto de mira. En su lugar va una zona deportiva.

El ayuntamiento tiene preparadas ya las licencias de derribo de 12 viviendas en zona BIC para el momento en que se levante la suspensión cautelar. El perímetro de la zona protegida lo forman las calles Escalante, Pescadores, Doctor Lluch y Amparo Guillem. A estas se sumarían otras 17 casas escrituradas y otras 50 apalabradas con sus propietarios en el resto del ámbito del plan.

El presupuesto de 2009 prevé una inversión de seis millones de euros para el plan del Cabanyal cuyo coste inicial -y sólo para pagar las expropiaciones- se evaluó hace diez años en 54 millones de euros. La cifra podría superar ahora los 180 millones. La salida de los socios privados y promotores de Cabanyal 2010 -la sociedad creada en 2005 por la Generalitat y el ayuntamiento para ejecutar el plan- ha dejado a las administraciones solas ante la prolongación de Blasco Ibáñez.