Respaldo Judicial

2008-12-24Publicat per: Las Provincias
El Tribunal Supremo ha puesto fin al largo contencioso que ha enfrentado en los últimos diez años al Ayuntamiento de Valencia con las asociaciones de vecinos respecto al proyecto de prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. El fallo judicial respalda el plan del Cabanyal, elaborado por el Consistorio, en el que, entre otras propuestas, se apuesta por llevar el centenario Paseo al Mar hasta la playa de la Malvarrosa, lo que implica el derribo de más de 1.600 viviendas en un área patrimonialmente protegida por su valor histórico y arquitectónico. El Supremo ratifica la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, que dictaminó que el citado plan pretende poner en valor y recuperar urbanísticamente el barrio, actualmente muy degradado, por lo que la prolongación está amparada por la excepción que establece la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano y que autoriza los derribos en casos excepcionales.

Con el visto bueno de los tribunales, el proyecto de prolongación se enfrenta ahora a dos obstáculos. El primero es el de lograr vencer las reticencias que ha suscitado entre algunos vecinos afectados, así como entre colectivos ciudadanos y personalidades del mundo de la cultura que ven con inquietud la cicatriz que una avenida de casi 50 metros de anchura puede abrir en un barrio salpicado de una arquitectura popular de indudable valor, así como de unas características sociales, lúdicas y culturales propias, que lo hacen protegible frente a proyectos académicamente aceptables pero que han sido trazados en despachos alejados de la realidad de la calle. El segundo obstáculo tiene que ver con el parón inmobiliario, que plantea un escenario muy poco favorable a un proyecto que, por culpa de la interminable batalla judicial, no ha podido aprovecharse de los años de gran actividad constructora, con el riesgo de verse ahora sumido en una peligrosa indefinición.

El viejo sueño ciudadano de una avenida que conecte la ciudad con la fachada marítima está ahora más cerca. La victoria del Ayuntamiento convalida un proyecto que nació hace más de cien años y que siempre ha estado acompañado por la polémica. Una vez cerrado el conflicto político-judicial, llega el momento de administrar con solvencia el aval obtenido en los tribunales. La prolongación de Blasco Ibáñez puede ser una magnífica noticia para el Cabanyal y para toda Valencia si se sabe ejecutar con cautela y con respeto a las singularidades de un barrio especial que merece un tratamiento diferenciado.