El Ayuntamiento gana la novena sentencia que le avala para realizar el plan del Cabanyal

El Tribunal Supremo desestima el último recurso contra la prolongación de Blasco Ibáñez

2008-12-23Publicat per: Las Provincias
El último paso judicial ya está dado. El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por la Federación de Vecinos en contra del proyecto municipal para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La sala quinta de lo contencioso-administrativo entiende en su fallo, que ha llegado hoy al Consistorio, que el plan urbanístico cuenta con todos los avales jurídicos y que no se produce ningún expolio del patrimonio arquitectónico del Cabanyal.

Se trata del noveno recurso que se falla a favor de la tesis del gobierno municipal, que pleitea desde hace años por desbloquear las obras de prolongación en la zona central de la futura avenida. La Generalitat aprobó en 1994 la protección patrimonial de buena parte del Cabanyal-Canyamelar, rompiendo así en dos el trazado del bulevar.

No obstante, la Administración autonómica autorizó la prolongación, lo mismo que los tribunales valencianos. En el turno del Supremo, el recurso de la Federación de Vecinos era el último que quedaba por dilucidar.

La alcaldesa Rita Barberá, en declaraciones a LAS PROVINCIAS, aseguró que esta ha sido una "semana histórica" para el frente litoral de Valencia, al coincidir la sentencia del Supremo con la aprobación inicial del nuevo barrio del Grao, que incluirá 3.000 viviendas y las torres más altas de la ciudad, quizá por encima de las 50 plantas.

Sobre la marcha de las obras en el Cabanyal, subrayó que este fallo servirá para acelerar todavía más todos los proyectos pendientes. A ambos lados de la prolongación se construirán viviendas de promoción pública, mientras que en el resto del sector se han previsto numerosos equipamientos públicos, como colegios y jardines. La avenida se encontrará con el mar algo al norte del hotel de Las Arenas.

Debido a la paralización de los derribos en la zona protegida, la empresa Cabanyal 2010, creada por el Ayuntamiento y la Generalitat para ejecutar las obras, se ha dedicado en los últimos años a intensificar los acuerdos de compra, expropiaciones y demoliciones en los extremos de la prolongación, como es el caso del futuro bulevar San Pedro.