El Cabanyal pierde su alma

2008-11-06Publicat per: Levante
La casa de la palmera "es un símbolo de la ciudad y forma parte de nuestra memoria" y su demolición, ordenada por el Ayuntamiento de Valencia para la apertura del bulevar San Pedro, "es absolutamente innecesaria".
Así lo afirmó ayer la portavoz del PSPV, Carmen Alborch, a las puertas de esta singular edificación de la que sólo se salvará la palmera de gran porte del jardín. Mientras Alborch recorría la zona, operarios del ayuntamiento trabajaban en el vaciado y derribo interior del inmueble, de titularidad municipal, del que fueron desalojados el martes nueve ocupas. Los operarios retiraron colchones, pantallas de ordenador, muebles, electrodomésticos y todo tipo de enseres protegidos con máscarillas.

En línea con Alborch se manifestaron ayer Nicolaus Schmidt y Christoph Radke, dos de los artistas de Portes Obertes. Los artistas alemanes apuntan que el bulevar San Pedro obedece a una concepción "trasnochada" del urbanismo. Los artistas censuran al ayuntamiento por "la degradación de barrios densamente poblados, antiguos y hermosos" y por "estropear las plazas y barrios con insípidos edificios sin personalidad, pero, al parecer, más rentables". Valencia, aseguran, es "una ciudad que vende su alma". Schmidt y Radke apuntan como solución a la prolongación de Blasco Ibáñez la construcción de un túnel.

La décima edición de Portes Obertes, iniciativa que organiza Salvem el Cabanyal en rechazo a la prolongación de Blasco Ibáñez y a favor de la rehabilitación del barrio, ha sido este año un éxito de participación y asistencia.