Salvem el Cabanyal asegura que las expropiaciones están fuera de plazo al pasar seis años

La apertura de Blasco Ibáñez se frena

2008-10-02Publicat per: Las Provincias
Once constructoras decidieron el pasado 30 de junio abandonar la sociedad Cabanyal 2010, encargada de la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar y el resto del llamado plan del Cabanyal. Desde entonces, no se ha formalizado la recompra de sus acciones por parte de la Generalitat, lo que ha paralizado cualquier expropiación en este decisivo proyecto urbanístico.

Fue la asociación de vecinos del Cabanyal quien dio ayer la noticia, al criticar además que no se ha emprendido ninguna acción a la hora de fomentar la rehabilitación de viviendas en el resto del barrio.

La crisis inmobiliaria y la escasa, por no decir nula, rentabilidad, fue la causa que obligó a las once compañías promotoras y constructoras a salir de la compañía mixta, por otra parte cuestionada como modelo de gestión por la Unión Europea.

Sin embargo, la plataforma Salvem el Cabanyal duda que el único motivo sea la crisis y apunta a la "mala gestión de Cabanyal 2010 desde su constitución y a la ilegalidad de los plazos". Y es que, según explicó Maribel Doménech, portavoz de la asociación, los periodos legales de expropiación han expirado. "La ley establece seis años para iniciar la expropiación desde que se aprueba el plan. Y en la calle San Pedro, por ejemplo, ya han pasado seis años y 18 días. Está todo parado porque no pueden hacer nada. Basta con ver que de momento en 10 años sólo se han comprado 80 viviendas de un total de 1.700 previstas ", apuntó durante la asamblea general que Salvem el Cabanyal celebró ayer.

Las acciones de estas sociedades se valoraron en 7,8 millones de euros. Esta cantidad se repartió a partes iguales entre el Ayuntamiento y la Generalitat. El primero ya ha sufragado la cantidad, aunque no la segunda Administración.

Mientras que para la asociación de vecinos se trata de "reticencias" de la Generalitat, otras fuentes hablaron de una tramitación más larga y costosa que en el caso del Consistorio. Al margen del motivo final del retraso, el caso es que desde el 1 de julio se ha paralizado en la práctica cualquier expropiación vinculada a la prolongación de la avenida y el plan del Cabanyal.

La empresa estaba embarcada en las notificaciones a los vecinos de la calle San Pedro, donde se ha previsto el derribo de una fila de edificios para ensanchar la calzada y convertirla en un bulevar perpendicular a la avenida Blasco Ibáñez.

El documento vecinal difundido ayer habla de que el expediente "de expropiación de las viviendas de la calle San Pedro, aunque está técnicamente resuelta la contestación a las alegaciones presentadas por los propietarios, permanecerá paralizado hasta que se formalicen la salida de las empresa privadas".

Estas compañías tenían distinta participación en Cabanyal 2010. En total, 7,87 millones de euros en acciones con un trabajo realizado en los últimos tres años que se basa fundamentalmente en expropiaciones y derribos aislados en la calle San Pedro y otras zonas del barrio.

La oportunidad de negocio ha pasado de largo y la crisis inmobiliaria se perfila de larga duración. Además, los beneficios del plan del Cabanyal serán escasos y además se utilizarán para la compra de más solares y encargar obras nuevas. La intención de la compañía, que en un corto periodo de tiempo será mixta entre el Consistorio y la Generalitat, es invertir 150 millones de euros en la urbanización y construcción de 1.600 viviendas, todas de promoción pública.

La asociación vecinal puso el acento de su comunicado en los acuerdos incumplidos acerca de la rehabilitación de viviendas fuera de la zona de la prolongación. Así, hablaron de que se ha infringido "el acuerdo firmado por las tres Administraciones, cuyo objetivo es la mejora de las condiciones en que hasta ahora se ha gestionado la rehabilitación de viviendas".

El pasado 3 de diciembre se firmó un convenio entre el Ministerio de la Vivienda y el Ayuntamiento para promover un plan de ayudas a la rehabilitación. La entidad vecinal aseguró ayer que la gerencia de Cabanyal 2010 "desconocía oficialmente el contenido de dicho documento hasta hasta unas semanas". La reunión con el gerente de la empresa, César Mifsut, se produjo el pasado lunes, según se cita en el mismo comunicado.

"El PEPRI contempla tanto la prolongación como la rehabilitación pero parece que de la recuperación del barrio se han olvidado. El Ayuntamiento se comprometió a crear una Oficina de Rehabilitación y aún la estamos esperando. Lo único que están haciendo es degradar el Cabanyal a propósito", denunciaron desde Salvem el Cabanyal.

Pero no están dispuestos a rendirse y piensan exprimir todas las vías judiciales posibles. "Ahora estamos en proceso de gestión para que el Ministerio de Cultura reconozca que el plan urbanístico de prolongación de Blasco Ibáñez es un expolio. Se han apropiado de esta zona de tan alto valor cultura por la fuerza", afirmó Domènech.

De momento han remitido una carta a la recién creada Oficina Parlamentaria del Ayuntamiento, han solicitado una entrevista con la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y en septiembre mantuvieron un encuentro con el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, en el que se comprometió a estudiar la situación.