La primera edil se atribuye el mérito de unir la ciudad con el frente litoral

El plan del Cabanyal es la asignatura pendiente de la conexión con el mar

2008-07-12Publicat per: Levante
Rita Barberá no dudó ayer en proclamarse, tras la presentación del diseño del nuevo barrio del Grao y 24 horas después de colocar la primera piedra del PAI de Moreras II, como "la alcaldesa que ha unido Valencia con el mar". Estos dos ámbitos suman una superficie de 700 metros cuadrados y quedarán conectados, a través del delta verde, con la Marina Real Juan Carlos I y con el barrio de Natzaret. El Grao y Moreras aportarán a la ciudad 5.000 viviendas nuevas. La transformación de un enclave industrial y degradado como es el ámbito del Grao en un barrio moderno supondrá un gran avance en la vieja aspiración de Valencia de mirar al mar. La alcaldesa, no obstante, no verá culminada esta idea hasta que la prolongación de Blasco Ibáñez se haga realidad. Este proyecto urbanístico de apertura viaria a través del barrio protegido del Cabanyal se corresponde con una filosofía radicalmente opuesta a la arquitectura integradora del Grao y está pendiente de un recurso vecinal en el Tribunal Supremo.

La viabilidad de la ampliación de Blasco Ibáñez hasta el mar ha quedado en entredicho tras la sonada salida de las once promotoras inmobiliarias que formaban el accionariado privado de la sociedad Cabanyal 2010, creada por la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia para desarrollar el plan especial del Cabanyal.

Las bajas expectativas de negocio y la necesidad de liquidez de las empresas inmobiliarias en tiempos de vacas flacas ha sido el desencadenante de la fuga de socios privados. El ayuntamiento, que ya ha anunciado una reducción del capital social y que tendrá que hacer frente a la compra de las acciones de los socios privados, asegura que la marcha de los privados agilizará el desarrollo del proyecto. El suelo que obtenga el ayuntamiento de las expropiaciones y los derribos debe destinarse a la construcción de VPO, alrededor de 1.600.