El equipo de gobierno municipal replica que la venta de capital estaba ya "pactada y prevista"

La crisis inmobiliaria fuerza la salida de las 11 empresas privadas de la sociedad Cabanyal 2010

2008-07-02Publicat per: Las Provincias
Los efectos de la crisis inmobiliaria son cada vez más patentes en la ciudad. Si primero fueron las constructoras, promotoras y empresas inmobiliarias las que comenzaron a sufrir las turbulencias del mercado, ahora la consecuencias de la convulsa economía general llegan hasta el plan del Cabanyal, donde 11 empresas privadas han tenido que vender sus acciones en la sociedad encargada de gestionar las actuaciones en el barrio, a causa de la inestabilidad de los indicadores económicos.

Según informaron los constructores a LAS PROVINCIAS su salida se debe a la nueva situación por la que están atravesando. Hoy en día las empresas buscan inversiones que reporten liquidez a corto plazo, ya que es de lo que carecen por los efectos de la crisis. "La sociedad mixta no era atractiva en cuanto que la inversión era a largo plazo y la liquidez no era inmediata", señalaron.

En este sentido, las mismas fuentes aseguraron que el Ayuntamiento se ha comprometido a devolver el importe de las acciones que en su día adquirieron las empresas, en un plazo de tiempo de no más de dos años.

A pesar de que el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero se ha empeñado en no pronunciar la palabra crisis, sus compañeros de partido en la Comunitat no sólo se atreven con el término, sino que, además, lo atribuyen como causa principal de la salida de las once empresas privadas del consejo de administración de la sociedad Cabanyal 2010.

Así al menos lo aseguró ayer el concejal socialista Vicente González Móstoles, que señaló además a la "falta de expectativa" del proyecto de ampliación de la avenida Blasco Ibáñez como otro de los motivos por el que el total del capital de la sociedad queda desde el lunes en manos de las dos empresas públicas Aumsa -en representación del Ayuntamiento- y el IVVSA -por parte de la Generalitat.

El ambicioso y polémico plan del Cabanyal ha cambiado de rumbo y a pesar de que el equipo de Gobierno asegura que no saldrá adelante, los socialistas insisten en que la salida de las empresas es el reflejo más claro de la crisis económica.

González Móstoles recordó que la sociedad está siendo estudiada por la Comisión Europea por varios contratos que podrían "violar la transparencia de libre competencia y comercio". En este sentido, apostó por dejar a un lado de una vez por todas la ejecución del plan y apostar por la rehabilitación del barrio mediante la firma de un plan Riva entre el Consistorio y la Generalitat. Según el concejal, "la ciudad de Valencia no permitirá la prolongación de Blasco Ibáñez hasta el mar", por lo que pidió que se alcance un acuerdo consensuado para evitar "sajar" el territorio, incorporando "talentos" y dejando a un lado "el mundo de las estrellas".

Por su parte, el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento, Alfonso Grau, justificó la salida de las empresas privadas de la sociedad Cabanyal y aseguró que el movimiento estaba "pactado" por las dos administraciones y las empresas, y remitió a la comparecencia del conseller de Territorio y Medio Ambiente, José Ramón García Antón, en Les Corts en la que hace un mes ya anunció la venta del capital privado.

Las once empresas privadas que formaron parte de la sociedad aportaron un capital total de casi 8 millones de euros, que les deberán ser reembolsados en los próximos días. Una cantidad de la que según adelantó el popular, se harán cargo el Ayuntamiento y la Generalitat.

Con la operación de venta de acciones, las administraciones pretenden "agilizar la rehabilitación del barrio y la prolongación de Blasco Ibáñez hasta el mar, ya que a partir de ahora los dos organismos públicos utilizarán sus presupuestos propios para asumir "escalonadamente en tres plazos" los costes.

Respecto a la petición de la creación de una oficina Riva para el Cabanyal, propuesta por los socialistas, Grau recordó que el barrio ya cuenta con una oficina de información y gestión propias e instó a la oposición a dejar claro "qué es el talento urbanístico", ya que en su opinión, es una idea "hueca" porque los valencianos apostaron por el programa de Gobierno del actual equipo en las pasadas elecciones autonómicas y no por el de un partido que ha sufrido cinco derrotas consecutivas.

El plan del Cabanyal incluye las obras de urbanización y la construcción de 1.600 pisos que se edificarán en los solares que queden después de los derribos. Un ambicioso plan de 150 millones de euros que ha estado en tela de juicio y en el banquillo de los acusados.

El concejal Alfonso Grau adelantó ayer que el próximo lunes convocará al Consejo de administración de Aumsa -una de las dos empresas públicas que controlan la sociedad Cabanyal 2010- para continuar con la decisión de que el Ayuntamiento compre la parte que deja la venta de las once empresas privadas. Además, aseguró que el PSPV continuará manteniendo a su representante en el consejo, de los cuatro que forman parte en total, para que siga habiendo "la máxima transparencia".

Además, resaltó el acuerdo alcanzado con un gran número de particulares del barrio del Cabanyal, mediante el cual el Ayuntamiento adquirirá próximamente más de 40 viviendas para que posteriormente puedan ser derribadas.

En este sentido, el primer teniente de alcalde recordó que la entidad promotora ya ha adquirido más del 50% de las viviendas del bulevar San Pedro, más de 70 casas.

Tras 120 años de intentos de prolongar la avenida Blasco Ibáñez hasta la playa del Cabanyal el Tribunal Supremo desestimó en marzo dos recursos vecinales. Queda pendiente un recurso judicial presentado por la Federación de Vecinos.