El otro centenario de la Lonja de Pescadores

2008-06-23Publicat per: Levante
Cumplirá un siglo en 2009 con la amenaza del derribo mientras el ayuntamiento recupera los edificios de la Exposición Regional. Barberá prometió que la trasladaría "piedra a piedra"
La Lonja de los Pescadores, uno de los edificios más apreciados por los vecinos de los barrios del Marítimo, está en el punto de mira de la piqueta debido al proyecto de apertura de la avenida Blasco Ibáñez promovido por el gobierno municipal de Rita Barberá. A la alcaldesa de Valencia le persiguen estos días las palabras que pronunció hace unos años, en plena polémica por la prolongación, cuando prometió trasladar "piedra a piedra" la lonja consciente de que el derribo del edificio supondría una pérdida patrimonial y socio-cultural irremplazable para los cabanyaleros. El concejal socialista Juan Soto y los vecinos del Cabanyal se lo han recordado a la regidora, cuando sólo quedan unos meses para que se cumpla el centenario del edificio, inaugurado en 1909 y obra de Juan Bautista Gosálvez.

El año próximo, el ayuntamiento organizará con motivo del centenario de la Exposición Regional de 1909 un acto conmemorativo en la Tabacalera, que se está reconvirtiendo en centro administrativo municipal. Si el Tribunal Supremo le da, de aquí a entonces, el plácet a la ampliación de Blasco Ibáñez y levanta la suspensión cautelar de los derribos en el área Bien de Interés Cultural del barrio, la también centenaria Lonja de Pescadores se echará a tierra. La cara y la cruz de la misma moneda. Ante el vacío oficial, la Asociación de Vecinos del Cabanyal planea celebrar el año próximo, con charlas, actividades culturales y publicaciones, el centenario de la lonja, según avanzó el vicepresidente de la asociación, Vicente Gallart. Este edificio singular, catalogado con nivel 2 de protección por el Ayuntamiento de Valencia, se ha quedado sin el paraguas de la ley de Patrimonio Cultural valenciano, que en la última revisión protegió las chimeneas industriales, los molinos, los pozos de nieve y las lonjas, aunque sólo las anteriores al siglo XIX.

Críticas del PSPV

El PSPV ha acusado al gobierno de la Generalitat del PP de retorcer la ley de Patrimonio, primero, con una modificación en 2004 para permitir intervenciones en los BIC, en base al interés general o la singularidad de los proyectos urbanísticos y, después, con una nueva modificación de 2006 que desprotegía la antigua Lonja de Pescadores y terminó de allanar el camino a la prolongación.

El edificio parece no tener salvación posible. Está ubicado justo al final de la prolongación, entre el mar y Eugenia Viñes, la calle que se construyó a principios del siglo XX sobre la arena que se acumulaba en las playas del norte por las continuas ampliaciones del puerto, que provocaron el retroceso progresivo del mar. Urbanistas y arquitectos critican desde hace años el proyecto de la prolongación porque partirá en dos un antiguo barrio de pescadores con una trama singular de calles con casas bajas, ejemplo de modernismo popular. Mientras ciudades como Londres miman el patrimonio industrial y recuperan estos edificios para reconvertirlos en locales de moda, el ayuntamiento parece ignorarlos.

Los vecinos siguen preguntándose si cumplirá Rita Barberá su promesa de trasladar piedra a piedra la Lonja de los Pescadores y, de ser técnicamente viable, dónde se reubicará. El inmueble, que ocupa una manzana entre el número 133 y el 171 de Eugenia Viñes, sigue habitado, e incluso viven familiares de los primeros pescadores. El edificio de ladrillo se levanta sobre un muro de cimientos de piedra de Godella. Destaca su cubierta de madera y cerchas metálicas a dos aguas. La lonja se construyó por encargo del gremio de la Marina Auxiliante.