Más de 1.600 viviendas desaparecerán con el proyecto de Rita Barberá

Vecinos del Cabanyal (Valencia) recurrirán al Constitucional contra la ampliación de la avenida que lo dividirá en dos

2008-06-05Publicat per: El Plural
El pasado mes de marzo el Tribunal Supremo dio luz verde al que se considera el proyecto urbanístico más controvertido del Ayuntamiento de Rita Barberá: la ampliación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar atravesando el barrio del Cabanyal. No obstante, los vecinos del barrio marinero de Valencia, considerado por su peculiaridad un Bien de Interés Cultural, no quieren resignarse ante la construcción de este bulevar: la plataforma Salvem el Cabanyal se ha reorganizado y pedirá el amparo ante el Tribunal Constitucional en un intento más de que no se parta en dos el barrio.
Los vecinos del Cabanyal, un tradicional barrio marítimo de la ciudad de Valencia, han vivido más de 10 años de litigios: en 1998 el Ejecutivo municipal de Rita Barberá inició los trámites para poner en marcha un plan de obras que pretendía unir el centro de Valencia con el mar a través de la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez. El acuerdo, que fue aprobado por la Generalitat valenciana en 2001, dividirá en dos el Cabanyal mediante una avenida de 48 metros de ancho.

Vía libre a las obras

Las obras de ampliación de la avenida han estado paralizadas desde 2002, cuando los vecinos críticos con el proyecto, agrupados en la plataforma Salvem el Cabanyal, presentaron un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Sin embargo, a mediados de este mes de marzo, el alto tribunal desestimó dicho recurso, dando vía libre a la finalización de las obras.

Amparo del Constitucional

La plataforma, no obstante, no va a renunciar a su objetivo de salvar la estructura original del barrio pesquero: tras un proceso de reorganización interna, la nueva portavoz del colectivo, Maribel Doménech, aseguró que intentarán reactivar su lucha por la vía judicial presentando un recurso de amparo ante el Constitucional. Para ello alegarán que se están vulnerando los derechos fundamentales de los ciudadanos de la zona.

Expropiación y realojos

Y es que la ampliación de Blasco Ibáñez a través del Cabanyal supondrá el derribo de 1.651 viviendas, dejando en una situación, en la mayoría de los casos, desesperada a sus habitantes. Muchas de las familias afectadas aseguran que no podrán hacer frente a la expropiación de sus viviendas, un proceso que ya ha comenzado. Como solución, el ayuntamiento popular ofrece a los vecinos expropiados una cantidad de unos 600 euros por metro cuadrado construido y la posibilidad de adquirir una vivienda de protección oficial. El problema radica en que dichas viviendas cuestan más del doble de lo que recibirán los vecinos: unos 1.340 euros por metro cuadrado construido.

Expolio del patrimonio

Además de este grave problema socio-económico, Salvem el Cabanyal apoya su negativa contra el proyecto basándose la condición del barrio de Bien de Interés Cultural, otorgada por ser un barrio histórico, arquitectónicamente construido de manera reticular guardando la estructura de las antiguas barracas. La plataforma crítica con el proyecto municipal considera que la construcción del bulevar supone un expolio del patrimonio histórico de Valencia.

Rehabilitación

No obstante, las cinco victorias consecutivas de Rita Barberá en las urnas han servido a la alcaldesa para asegurar que la mayoría de los ciudadanos está de acuerdo con el proyecto, puesto que el PP lo ha incluido repetidamente en sus programas electorales. Barberá considera que la ampliación de Blasco Ibáñez ayudará a la rehabilitación de la zona que, por otra parte, es una de las más degradadas de la ciudad.

Terminar con la marginalidad

Tanto el Supremo como el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad (TSJCV) han hecho suyos los argumentos de la alcaldesa y consideran que la “limitada pérdida patrimonial” que se producirá, quedará compensada con la “revitalización” del barrio y que la avenida contribuirá a terminar con la “situación de marginalidad” del Cabanyal.

Batallas pendientes

En cualquier caso, y a la espera de que Salvem el Cabanyal pueda actuar judicialmente ante el Constitucional, los planes de expropiación se han puesto ya en marcha, y a lo largo de los últimos años, antes incluso de la resolución del Supremo, se han producido derribos de algunas de las edificaciones. Probablemente, a la guerra de las más de 1.600 familias que habitan este barrio marinero aún le quedan muchas batallas por resolver