Los pisos servirán para realojos de vecinos afectados por los derribos

Las primeras viviendas en la apertura de Blasco Ibáñez saldrán a concurso a finales de este año

2008-05-27Publicat per: Las Provincias
En las calles Manuela Estellés y Francisco Eiximenis, con una promoción que rondará las 90 viviendas. Se trata de la primera promoción inmobiliaria vinculada directamente a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, que saldrá a concurso a finales de este mismo año.

Esa es la previsión que realiza la empresa Cabanyal 2010, que trabaja desde hace semanas en el derribo de varios inmuebles en la zona. Los técnicos trabajan ahora en el diseño de los edificios y viviendas, aseguraron fuentes de la sociedad, por lo que todavía no se ha definido el número exacto de pisos.

Esta unidad de ejecución es la única que queda fuera del barrio del Cabanyal, al sur de Beteró y lejos de la zona conflictiva por la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez. Las mismas fuentes comentaron que las siguientes unidades se situarán en la actual calle San Pedro, que se convertirá en un bulevar perpendicular a la gran avenida.

Los edificios de la calle Manuela Estellés tendrán planta baja más cinco alturas, una más que el resto de inmuebles que acotarán la futura prolongación urbanística. Los pisos servirán para el realojo de vecinos afectados por los derribos.

Tras la sentencia del Tribunal Supremo del pasado marzo, cuando se dio la razón al Ayuntamiento acerca de las demoliciones de edificios en la zona protegida por su valor patrimonial, decenas de propietarios e inquilinos se han dirigido a la oficina de Cabanyal 2010 para pedir información e incluso alcanzar acuerdos de venta de viviendas. El compromiso del gobierno municipal es ajustar la tasación de las expropiaciones al precio de mercado, para no perjudicar aún más a los residentes con precios bajos por sus propiedades inmobiliarias.

Otro de los acuerdos tomados en una reciente reunión fue informar acerca de la programación prevista en los derribos. Al tratarse de inmuebles que comparten las paredes medianeras, los técnicos de la empresa mixta coordinan la compra de viviendas con la petición de licencias de demolición. Así se facilitan los derribos. De momento y hasta la publicación de la sentencia del Supremo sobre el recurso presentado por la Federación de Vecinos, las obras quedarán fuera de la zona protegida del Cabanyal.