Esta semana se demolerán dos edificios de la calle San Pedro

Los derribos para la ampliación de Blasco Ibáñez continúan fuera de la zona protegida

2008-05-13Publicat per: Las Provincias
Las demoliciones previstas dentro de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez continúan fuera de la zona protegida. Después de que la semana pasada concluyeran los derribos de siete inmuebles en la calle Manuela Estellés, ayer comenzaron los trabajos para demoler otros dos edificios de la calle San Pedro.

"Primero se ha procedido a la retirada del cableado de la luz y a quitar los escombros que se encuentran dentro de los edificios. A partir de ahí está semana se irán derribando a lo largo de esta semana", explicó César Mifsut, gerente de la Oficina Cabanyal 2010.

Desde la empresa explicaron que en los inmuebles no residía nadie por lo que no hubo que notificar "desalojos ni hizo falta la actuación policial porque tampoco había ocupaciones ilegales". Las demoliciones se harán manualmente porque a ambos lados hay edificios habitados. "Muchas son construcciones antiguas, en ruinas, apoyadas unas en otras y han que ir con mucho cuidado. No siempre se pueden usar excavadoras", apuntó Mifsut.

El primer trabajo que ayer llevaron a cabo los operarios en la calle San Pedro fue vallar las fachadas de los edificios. "Sobre las 11 han venido varias obreros acompañados por representantes municipales y han rodeado las dos casas", comentó María, un vecina de la calle San Pedro.

Ella y otros vecinos lamentaron que el Ayuntamiento tenga ya la concesión de licencia de varios inmuebles en ruinas y no los derriben. "No sé a qué esperan. En los edificios que ya no vive nadie se meten gitanos y rumanos. También en los que están ocupados", lamentó.

Otro vecino que tiene una vivienda en la zona aseguró que cada día "la puerta de mi casa está forzada". Estos residentes en el Cabanyal confían en que los derribos incluidos dentro del plan urbanístico avalado por el Tribunal Supremo, "limpien la zona".

Las demoliciones continúan fuera de la zona protegida a la espera del fallo del Supremo sobre el recurso de casación de la Federación de Vecinos, aunque la previsión es que lo haga de manera favorable a la Administración.