Un teatro de toda la vida."Me quieren quitar mi casa dándome una miseria por ella"

2008-04-20Publicat per: Las Provincias
Situado en la calle de los Ángeles número 3 este emblemático teatro está dentro de la zona afectada por el plan urbanístico. "Es un edificio emblemático. El teatro de marionetas de siempre", afirma María, una vecina del Cabanyal.

Muchos son los vecinos del barrio del Cabanyal que se resisten a abandonar la que ha sido su casa "de siempre". Manuel es uno de ellos. Una de sus principales denuncias es lavaloración económica que el Ayuntamiento hace de sus propiedades. "Es una vergüneza. Me tasan la casa tres veces por debajo de lo que realmente vale", explica.

Manuel afirma que con la cantidad que le ofrece el Consistorio no puede hacer frente a una nueva carga económica. "Me obligan a meterme en otra hipoteca. Me quiere quitar la casa dándome una miseria por ella. No hay derecho", lamenta Manuel.

Desde la Plataforma Salvem el Cabanyal denunciaron en la asamblea celebrada esta semana el modo de valoración empleado por el Ayuntamiento. "Utilizan para la zona urbana la tasación conjunta, que normalmente se usa para propiedades agrícolas, y que lo único que consigue es una tasación más baja en contra nuestra", explicaron desde la asociación.

Así, según apuntaron desde Salvem el Cabanyal "valoran el metro cuadrado a unos 500 euros de media cuando los que ofrecen de realojo en VPO valen 2.340 euros el metro".

Manoli Concepción también alza la voz para no abandonar su casa, afectada por la prolongación de Blasco Ibáñez. "Voy a aguantar aquí hasta que pueda, hasta que me echen", afirma esta valenciana vive en su casa de la calle Mijares del barrio del Cabanyal desde hace dos décadas.

"Quieren arrebatarte tus ahorros para que los gastes en una casa de protección oficial y dándote muy poco dinero por la tuya. Menuda injusticia", lamenta Manoli.

Unas travesías más arriba, en el número 77 de la calle San Pedro, Francisco Giner también se resiste a aceptar lo que califica como "un engaño". A Francisco, casado y con dos hijos, el Ayuntamiento le ha ofrecido 42.000 euros por una casa de 100 metros cuadrados en perfecto estado. "Es una burla, no se cómo se atreven a darnos esas cantidades ridículas de dinero. No queremos sacar provecho de nada. Pero encima que nos tiran de nuestras casas que nos den lo justo", exige.

Francisco y su familia aceptarían abandonar su piso a cambio de otro o si el Consistorio les ofreciera una cantidad "más justa". Mientras tanto no se irán de sus casas. Como muchos otros vecinos.

Y ello, a pesar de que sus ojos han visto cómo el barrio se ha ido degradando poco a poco con el paso de los años. "Desde hace un tiempo cada vez da más miedo estar aquí. Hay ratas, indigencia, delincuencia y drogas. Los amigos de mis hijos ya ni siquiera vienen a casa porque no quieren ni acercarse por el barrio", lamenta Giner, que recuerda cómo un día se encontró a un toxicómano en el portal de su casa, sangrando, y la policía "se lo llevó al hospital pero no hizo nada más por evitarlo".