Los asaltantes irrumpieron en un departamento de la Politécnica, que llenaron de escombros y panfletos

Medio centenar de jóvenes destrozan el despacho al gerente de la prolongación de Blasco Ibáñez

2008-04-16Publicat per: Las Provincias
"¿Tu eres el gerente de Cabanyal 2010? Te tenemos que agradecer lo que vas a hacer por el barrio." Esas fueron las primeras palabras que pronunció uno de los 50 asaltantes que irrumpieron ayer a media tarde en un departamento de la Escuela Superior de Arquitectura, en la Universidad Politécnica, antes de que se iniciara toda una serie de amenazas, insultos y destrozos en el despacho de César Mifsut, gerente en funciones de la sociedad mixta, que se encarga del plan urbanístico del Cabanyal, recientemente avalado por una sentencia favorable del Tribunal Supremo.

Tranquilo, ya con el mobiliario ordenado aunque con grandes dosis de indignación contenida, el profesor de Urbanismo relató a LAS PROVINCIAS lo sucedido una hora antes. "Había tres o cuatro profesores en el departamento y no pudimos hacer nada porque no nos dejaban salir para avisar a seguridad".

Lo primero que ocurrió fue que escamparon un saco repleto de tierra y escombros por el suelo. "Fue como en una película, cuando barren lo que hay en una mesa con un brazo." Muchos de los asaltantes tenían una "estética okupa" y todos profirieron gritos contra la prolongación de la avenida hasta el mar.

"Me tiraron un panfleto a la cara y eso fue el inicio de una lluvia de papeles en el departamento." Mifsut añadió que también llenaron las paredes del departamento de pegatinas, donde se podían leer insultos contra el gerente en funciones. El arquitecto ocupa el cargo desde hace dos meses, tras la marcha del anterior responsable técnico de la sociedad. "Dentro de poco nombrarán a otro", precisó la víctima del incidente.

Se da la circunstancia de que a la misma hora, en el hall principal de la Casa del Alumno, se inauguraba una exposición de 30 fotografías sobre el Cabanyal, titulada "Miradas de un barrio" y organizada por Cooperación Social Universitaria.

"Nosotros no sabíamos nada de eso", aseguró Juan José Baldó, presidente de la asociación, tras conocer por este periódico lo sucedido en el departamento de Mifsut a la hora en que los voluntarios de la entidad servían una merienda a los 200 invitados que habían acudido a la apertura de la muestra.

La iniciativa resume el trabajo realizado por un grupo de universitarios con niños del Cabanyal y la Malvarrosa, con actividades extraescolares. En concreto, se trata de fotografías donde se ha querido reflejar la parte mejor conservada del barrio con la que está en estado ruinoso.

Mientras sucedía esto, los asaltantes al departamento seguían con los destrozos. Sólo la llegada de varios vigilantes, cuatro según recordó el arquitecto, evitó que siguieran con más daños.

"Se marcharon todos corriendo y no pudieron detener a ninguno. Incluso dos vigilantes recibieron un puñetazo." Esto último no pudo ser confirmado ayer en fuentes oficiales de la Politécnica. Una portavoz explicó que será hoy cuando se pongan en común todos los hechos para su investigación.

Según comentó un testigo, los asaltantes huyeron de la Politécnica en dirección al campus de los Naranjos, donde se pretendían esconder de la llegada de la policía. La misma persona contó que sí se habían producido algunas identificaciones, aunque no pudo ser confirmada ninguna detención.

Dos horas después del incidente, el departamento ya estaba arreglado, con todo recogido y los muebles en su sitio. Mifsut da clases dos días a la semana, aunque a la hora en que se produjeron los hechos tenían horario de tutoría. Los vigilantes jurados tomaron fotografías para tramitar la denuncia.

Las reacciones no se hicieron esperar, como la del concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, responsable a su vez del plan urbanístico del Cabanyal. Calificó lo sucedido de "lamentable" y repudió este tipo de situaciones. Por su parte, un resignado Mifsut aseguró que en esos momentos sólo cabía "esperar a que se pasara la tormenta. Intenté ser racional y todos se pusieron a gritarme".

La empresa Cabanyal 2010 está formada por capital del Ayuntamiento y la Generalitat, aunque también incluye a varias empresas privadas como accionistas minoritarios. La parte más polémica de su propósito fundacional es la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, llevada a los tribunales en varias ocasiones por una plataforma vecinal. Hasta que se dilucide la suspensión cautelar en la parte protegida por su valor patrimonial, los derribos se realizan en el arranque y final de la apertura del bulevar.