¿Punto final para Salvem el Cabanyal?

2008-03-18Publicat per: Las Provincias
Una sentencia del Tribunal Supremo ha venido a poner punto final en el largo pleito sostenido entre quienes se oponían al proyecto de prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar y la Administración municipal. De ese modo, la idea de trazar un ancho bulevar que uniera los Jardines del Real con la playa de Valencia, formulada nada menos que en 1888, vuelve a tener visos de culminación. Así, la avenida que lleva el nombre del político y novelista valenciano, un proyecto que él mismo impulsó a principios del siglo XX, empieza a tener un horizonte: quizá en unos diez años podría darse por culminada.

A diferencia de lo que está ocurriendo con otras sentencias de la misma institución cuyo cumplimiento se quiere orillar, es especialmente curioso comprobar que los actores del pleito contra el Ayuntamiento, el colectivo denominado Salvem el Cabanyal, han sido los primeros en hacer público el acatamiento de la decisión judicial, un gesto que en la práctica ha venido a cortar de raíz cualquier intento de "insumisión" por parte de otros colectivos e instituciones. No ocurre igual, como sabemos, con la discutida sentencia del Teatro Romano de Sagunto, que el propio Consell esquiva cumplir. Pero en este caso, quienes antes pretextaban toda suerte de argumentos culturales y patrimoniales son los primeros en dar por buena la argumentación del Alto Tribunal; y nos dejan ver de paso lo que era asunto primordial de su batalla judicial: el justiprecio del bien que van a perder por vía expropiatoria.

Aunque no seré yo quien niegue el derecho de un expropiado a perseguir una remuneración más alta, tampoco está demás que analicemos dónde están las fronteras que separan la defensa de los derechos de los vecinos con la demagogia manejada por los partidos; y las proclamas a favor de la cultura y el patrimonio con el deseo de sacar mejor rendimiento de un plan municipal.

Curiosamente esta sentencia, que ha llegado cuando la crisis inmobiliaria ha depreciado esta y otras muchas expectativas, parece haberse convertido en la meta de todos los protagonistas del caso. Ojalá este sea el punto final.