El Consistorio pedirá al Supremo que adelante la sentencia del último recurso para empezar los derribos

El Ayuntamiento sólo ha comprado el 12% de las viviendas afectadas por el plan del Cabanyal

2008-03-14Publicat per: Las Provincias
De todas las viviendas que debe comprar el Ayuntamiento para poder ejecutar el plan urbanístico del Cabanyal, a día de hoy se han adquirido algo más del 10%, concretamente, un 12,2%. Es la conclusión que arrojan los datos facilitados ayer por el concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, que compareció para explicar los primeros pasos que dará el equipo de gobierno para reactivar la remodelación del barrio, en la que se incluye la prolongación de Blasco Ibáñez.

El plan contempla una afección en 1.300 unidades registrales, que como matizó el concejal, se refieren a viviendas de un bloque de pisos, solares o viviendas con planta baja. En abril de 2005 comenzó la compra de inmuebles, que se realizó llegando a acuerdos con los propietarios antes de acudir al proceso de expropiación. Hasta ayer, se habían adquirido 159, lo que supone una clara muestra de los conflictos jurídicos que han frenado el desarrollo del Plan de Reforma Interior del Cabanyal. Once de ellas se incluyen en la zona protegida del barrio, afectada por la prolongación.

La compra de los inmuebles o su expropiación es el paso necesario para acometer los derribos que permiten prolongar o ampliar las avenidas contempladas. Grau recordó, en cuanto a actuaciones en viviendas en el barrio, que el plan incluye más rehabilitaciones mediante ayudas a los propietarios que expropiaciones, además de las consiguientes dotaciones públicas.

El primer paso del Ayuntamiento para reactivarlo va a consistir en pedir al Tribunal Supremo que resuelva cuanto antes el último recurso pendiente, presentado por la Federación de Vecinos. Grau señaló ayer que es "idéntico" a los anteriores, el de Salvem y Pavimar, y confió en que el sentido de la sentencia sea el mismo. También lamentó que la sala no los hubiera fallado todos juntos. Además, se solicitará el levantamiento de la suspensión cautelar de los derribos incluidos en la zona protegida, decretada hasta que existiera la sentencia firme del Supremo, que ya se ha fallado.

En cuanto a la adquisición de viviendas, la idea del Ayuntamiento es utilizar el mismo sistema que se ha empleado en el futuro bulevar San Pedro, la vía perpendicular de 30 metros de ancho que se cruzará con la prolongación de Blasco Ibáñez.

En la zona, la intervención municipal ha consistido en llegar a acuerdos sobre el precio de la vivienda y el realojo antes de optar por la vía expropiatoria. "Queremos empezar desde ya con los trámites administrativos para empezar a adquirir inmuebles a los que nos los quieran vender", señaló el primer teniente de alcalde. "Estamos abiertos a reunirnos con los vecinos, y se actuará con el máximo respeto y cuidado, como en el bulevar San Pedro", dijo. Grau señaló que se garantiza la vivienda de realojo siempre que sea un vecino que vive en la zona. En algunos casos, se ofrece al propietario una casa municipal. En caso de que la acepte, se realiza la transmisión patrimonial y se acuerda el pago de la diferencia económica.

La mayoría de viviendas que son propiedad municipal se sitúan en el bulevar San Pedro, donde ya se han comprado 71 de las 134, lo que supone el 53% del total.

"Si la iniciativa (reactivar el plan) es compartida por la oposición, me alegraré, si no, serán los responsables de paralizar una actuación más en la ciudad", explicó Grau, para lamentar a continuación que haya existido apoyo por parte del grupo socialista a los movimientos denominados Salvem.

Grau quiso mostrar su "decisión firme de seguir adelante" con el plan para empezar a actuar en toda la zona afectada. Se defendió de las críticas vecinales en relación a la falta de actuaciones municipales para evitar la degradación del barrio, argumentando que el equipo de Gobierno ha invertido 52 millones de euros en la zona, sin contar la adquisición de viviendas. De hecho, señaló que debido a la suspensión cautelar de las actuaciones en el espacio que goza de protección patrimonial, no se pudieron incluir algunos tramos de calles en los últimos trabajos de reurbanización acometidos en el Cabanyal.

Horas antes de la intervención de Grau, la alcaldesa Rita Barberá quiso felicitar a los vecinos por la sentencia, que permitirá actuar en el barrio, y mostró su predisposición a reunirse con los afectados por los derribos y expropiaciones.

Las partes implicadas conocieron el jueves la desestimación del recurso presentado por el Salvem el Cabanyal en el Supremo, que da vía libre a la prolongación de Blasco Ibáñez, cuya anchura será de 50 metros. El plan fue aprobado definitivamente en enero de 1999, si bien no se ha podido avanzar más allá de la compra de un reducido número de viviendas.