El arquitecto prevé al menos diez años para acabar el plan

2008-03-14Publicat per: Las Provincias
Joaquín Monfort, redactor del plan urbanístico junto con el también arquitecto Vicente Corell, estimó ayer que la ejecución de las obras se sitúa en un horizonte de entre diez y veinte años, lo que refleja la complicación técnica de la prolongación de Blasco Ibáñez.

Monfort subrayó que desde el principio trabajaron convencidos de "la legalidad urbanística", además de destacar que no habrá más edificabilidad con los nuevos edificios. "Lo medimos al metro cuadrado".

De esta manera, las fincas que resulten a ambos lados de la avenida tendrá como mucho planta baja y cinco alturas. Esa es la razón de que se trate de un plan eminentemente de gestión pública, debido a la falta de plusvalías urbanísticas.

El arquitecto comentó que hay unas sesenta unidades de actuación en el plan del Cabanyal y que muchas no tienen nada que ver con la prolongación. "Son igual de importantes", quiso destacar, para relatar a continuación equipamientos públicos de gran calado para el barrio como el jardín de la Remonta o el teatro el Musical.

Monfort y Corell realizaron tres alternativas para el Ayuntamiento. Las tres amparadas en el Plan General aunque con distinto efecto en el barrio. La primera era dejar la prolongación en una gran plaza junto a la estación de Renfe. La segunda, con un bulevar lineal de 100 metros de anchura y la tercera, que finalmente salió adelante, con una avenida de 48 metros.

El ambicioso proyecto incluye un entramado de dotaciones públicas y zonas verdes y un catálogo con 600 edificios de interés arquitectónico que se deben rehabilitar correctamente mediante unas determinadas pautas. Una vez terminado, acabará un proceso iniciado en 1888, cuando se propuso la primera alternativa.