EL SUPREMO AUTOIZA LOS DERRIBOS EN EL CABANYAL

Diez años de litigios para abrir Valencia al mar

2008-03-13Publicat per: El Mundo
El proyecto ha sido planteado en los programas electorales del PP desde 1991
En 1998 el Ayuntamiento inició los trámites para un plan autorizado en 2001
En 2002, el TSJCV aceptó las reivindicaciones de 'Salvem el Cabanyal' y paró el plan

La conexión de Valencia con el mar mediante la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez a través del barrio del Cabanyal ha sido una de las actuaciones más controvertidas del mandato de Rita Barberá, quien ha encontrado una fuerte oposición a un proyecto que lleva más de 10 años de litigios.

Con la sentencia hecha pública este jueves por el Tribunal Supremo que desestima el recurso contra ese proyecto municipal, el Plan Especial Protección y de Reforma Interior (PEPRI) de El Cabanyal-Canyamelar de Valencia, que incluye entre otras muchas medidas la apertura de la citada avenida, podrá concluirse tras haber estado paralizado, a causa del proceso judicial, desde 2002.

El proyecto ha sido sucesivamente planteado en los programas electorales del PP, que gobierna el Ayuntamiento desde 1991, y cuestionado por algunas entidades vecinales y partidos políticos, como el PSPV-PSOE y Esquerra Unida.

En 1998, el Ayuntamiento inició los trámites para aprobar un plan que fue definitivamente autorizado por el Gobierno valenciano en abril de 2001 y ratificado por el pleno municipal al mes siguiente, aunque la idea nació varios años antes.

Los grupos municipales de la oposición y algunas entidades vecinales y sociales, encabezadas por la plataforma 'Salvem el Cabanyal', han pedido la retirada del plan y el inicio de uno nuevo en el que participaran todos los implicados y afectados.

Para hacer frente a una actuación que a su juicio destruye un barrio histórico y protegido parcialmente como Bien de Interés Cultural, varios colectivos constituyeron 'Salvem el Cabanyal', para evitar la prolongación de la avenida y el derribo de viviendas, así como reivindicar la rehabilitación de la zona, una de las más degradadas de la capital.

El PP se ha negado a modificar el proyecto por considerar que sus victorias electorales -lleva ganadas cinco elecciones, cuatro de ellas por mayoría absoluta- avalan el plan, que cree que servirá para recuperar la zona, dotar al barrio de nuevos equipamientos públicos y saldar la deuda pendiente de la ciudad de abrirse al mar.

'Salvem el Cabanyal' denunció ante los tribunales la prolongación de la avenida por afectar a una zona del barrio declarada Bien de Interés Cultural desde 1993, y pidió al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana la suspensión parcial cautelar de las actuaciones que implicaran el derribo de inmuebles en esa zona mientras se resolvía el litigio.

En 2002, el TSJCV aceptó las reivindicaciones de la plataforma y suspendió provisionalmente el plan, al entender necesario preservar esta zona, en un auto que fue recurrido por el Ayuntamiento y la Generalitat ante el Supremo, aunque su petición fue desestimada.

En septiembre de 2004, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJCV comenzó a dirimir los recursos presentados en contra y a favor del PEPRI del Cabanyal, y un mes más tarde consideró "perfectamente legítima la actuación prevista" porque supondrá "una contribución eficaz a la mejor contribución general del conjunto".

'Salvem el Cabanyal' presentó entonces un recurso de casación ante el Supremo y pidió la paralización de los derribos que afectan a la zona BIC del barrio, para los que el Ayuntamiento había comenzado a dar licencias a la empresa municipal AUMSA.

Un juzgado valenciano ordenó la suspensión de estas demoliciones, pero poco después el TSJCV anuló la suspensión de varias de estas licencias al considerar que el plan estaba "vigente y operativo".

Desde entonces, defensores y detractores de la prolongación de Blasco Ibáñez han esperado la resolución del Supremo, que este jueves ha puesto punto final a una polémica que venía arrastrándose desde hace más de diez años y ha retrasado, según coinciden todas las partes implicadas, la recuperación de esta parte de los históricos Poblados Marítimos de la capital.