El Supremo dictamina hoy si se derriban 1.600 viviendas del barrio valenciano de El Cabanyal

2008-02-13Publicat per: El Mundo
Más de una década de incertidumbre, protestas ciudadanas y debates políticos se encierran este miércoles en la sala de lo contencioso administrativo del Supremo. Los magistrados del Alto Tribunal dictarán sentencia sobre el Plan Especial de El Cabanyal, un instrumento urbanístico que amenaza la supervivencia de 1.650 viviendas en el principal barrio marítimo de Valencia.

La hoja de ruta para la rehabilitación de este antiguo poblado de pescadores deberá superar el escollo de la Justicia para que se ejecute su actuación estrella, la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar Mediterráneo.

Esta antigua aspiración de la ciudad, recuperada por los socialistas tras la restauración democrática y promovida ahora por el PP, colisiona frontalmente con el peculiar entramado urbano de El Cabanyal y el valor arquitectónico de sus edificaciones.

La ampliación de Blasco Ibáñez, proyectada hace más de una década, supone en la práctica la destrucción de 1.650 viviendas. Aunque las 'versiones' resultan contradictorias.

Para el Ayuntamiento de Valencia, la nueva avenida, rodeada de zonas verdes y nuevos bloques de viviendas, revitalizará un barrio con un gran potencial, dada su proximidad a las principales playas urbanas de Valencia. Además, representa desde el punto de vista municipal una oportunidad única para acabar con un foco de pobreza y delincuencia.

Los vecinos presentan, sin embargo, la visión opuesta. Aseguran que el actual estado de degradación se debe a la desidia del Consistorio que, a su juicio, ha renunciado a invertir en el distrito hasta conocer el futuro de su proyecto urbanístico.

La controversia política y social pronto dio el salto a los tribunales, donde el Ayuntamiento ha logrado ya algunos éxitos. No en vano, el Tribunal Superior de Justicia ratificó en 2004 la legalidad de este planeamiento.

Sentencia por adelantado

El revés judicial no desanimó a los vecinos. Presentaron un recurso de casación ante el Tribunal Supremo y una instancia para agilizar el proceso. El Alto Tribunal ha tenido en cuenta esta petición y adelantará casi un año la sentencia.

Los magistrados del Supremo escribirán hoy el último capítulo de este 'culebrón', aunque el fallo no se conocerá de forma inmediata. Será antes de abril, según todos los pronósticos. El resultado será definitivo. Los vecinos ya han anunciado que no recurrirán la sentencia.