El Supremo tiene en su mano la futura prolongación de Blasco Ibáñez

2008-02-12Publicat per: ABC
El Tribunal Supremo (TS) se reunirá mañana para resolver el recurso de casación interpuesto por «Salvem el Cabanyal» contra el plan urbanístico municipal para la prolongación de la
El Tribunal Supremo (TS) se reunirá mañana para resolver el recurso de casación interpuesto por «Salvem el Cabanyal» contra el plan urbanístico municipal para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. Este largo contencioso se remonta a octubre de 1997. En sentencia de octubre de 2004, el Tribunal Superior de Justicia aprobó -por diez votos contra ocho- dar el visto bueno a la prolongación de la avenida y las demás acciones previstas en el plan municipal.

Entonces, la plataforma Salvem el Cabanyal logró la suspensión cautelar de los derribos previstos para llevar a cabo el plan con la admisión del recurso de casación. La paralización conseguida hasta ahora afecta a la zona protegida por su valor patrimonial que fue declarada Bien de Interés Cultural por la Generalitat en 1993, es decir, los inmuebles sitos entre las calles Pescadores, Doctor Lluch, Escalante y Amparo Guillem.

El TSJ ya ha dado la razón al Consistorio en licencias de derribo recurridas fuera de dicho ámbito. La ejecución del plan del Cabanyal supondrá la demolición de 1.650 viviendas en cerca de 500 edificios. De ellos, «Salvem el Cabanyal» asegura que un centenar cuentan con algún tipo de protección patrimonial. El gobierno municipal insiste en que se protegen más viviendas que antes de la aprobación del plan y que la apertura de la avenida hasta el Las Arenas servirá para la regeneración urbanística y social del Marítimo.

Acabar con la incertidumbre

El retraso en la resolución del plan ha generado una gran cantidad de solares, así como la ocupación ilegal de decenas de viviendas, según defiende «Salvem el Cabanyal». El portavoz de la plataforma, Faustino Villena aseguraba ayer estar deseoso por conocer la resolución del Supremo y «acabar con una situación de incertidumbre que no beneficia a nadie. Nosotros estamos tranquilos porque hemos hecho todo lo que teníamos que hacer».

En el caso de que el Supremo decida que el plan es legal, la asociación constituida en plataforma se convertirá en una entidad de «futuros expropiables» y pasará a ser un órgano «en defensa de la justicia social» de sus vecinos.