El cantaor flamenco defiende El Cabanyal porque echar a gente mayor de sus casas con una paga de 300 euros "es una crueldad"

Morente canta a un barrio vivo

2009-12-19Publicat per: El País
Enrique Morente (Granada, 1942) viene de recoger el Premio Ojo Crítico 2009 que le concede RNE por una trayectoria que ha sabido equilibrar los cantes flamencos puristas con la vanguardia musical más creativa. Y llega a Valencia para defender esta noche en la sala Mirror (20.00) unos valores, también tradicionales, en un concierto solidario con el barrio de El Cabanyal de Valencia, amenazado por un proyecto que pretende romper una trama calificada de bien de interés cultural (BIC).

"El barrio no lo conozco mucho, pero lo conozco, vamos", explica Morente por teléfono, "yo vivo en un casco vivo, aquí en Granada, el Albaicín, y hoy hay una situación precaria en muchos barrios tradicionales de muchas ciudades. Y la determinación política es la de echar a las personas mayores de sus casas con 300 euros de paga. Y eso me parece una crueldad". Cuando la Plataforma Salvem El Cabanyal le propuso clausurar esta edición del Portes Obertes, no se lo pensó, porque está a favor de "respetar y preservar los valores de los barrios de sabor, que son el corazón de la ciudad".

Parece que lo suyo es respetar la tradición, bien barrios vivos o palos flamencos. "Mi vida casi la he dedicado a la investigación del cante jondo, del cante flamenco más antiguo". Y de hecho, en su último disco, Morente flamenco, el primero en directo, vuelve a recuperar palos casi olvidados. Morente explica que tras discos varios discos de vanguardia quería hacer un de cante jondo clásico rescatando "algún cante que hacía muchos años que no se grababa, como la serrana".

Preguntado por lo del directo, habla de prejuicios: "Cuando sabes que te están grabando, la mente está de otra manera. Pero hoy en día, la verdad, no tiene sentido, porque en cualquier concierto hay una gran cantidad de móviles que te están grabando malamente [risas] y lo descargan luego en Internet". Pero su verdadera motivación ha sido ofrecer a su público una selección de temas que "tienen pellizco y una transmisión que no tiene el trabajo en estudio". Y roto el tabú, anuncia que se plantea nuevos directos.

Otra de las sorpresas es la presentación de su familia en la canción Nanas de oriente: "Cuando la grabé toda la familia estaba en la casa; y el percusionista que toca en el tema es un gitanillo de siete años que es el mayor de todos los nietos".

En tiempos de incertidumbre en que "es difícil que el público tome consciencia de que la música tiene que sobrevivir", el maestro no descarta nuevas incursiones en territorios salvajes, como sus anteriores colaboraciones con Lagartija Nick, Los Planetas o Sonic Youth. De momento, su proyecto más próximo es un trabajo con un percusionista fallecido en 2007 Max Roach que fue batería de Miles Davis, Charlie Parker y Dizzy Gillespie, con el que Morente trabajó en 1992.