Las licencias afectan a edificios de la calle San Pedro, un bulevar con una mediana ajardinada perpendicular a la avenida principal

Aprueban cuatro derribos más para la prolongación de Blasco Ibáñez

2009-12-22Publicat per: Las Provincias
Los números 27, 29, 31 y 61 de la calle San Pedro serán los próximos inmuebles del Cabanyal en ser derribados dentro del proyecto de prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La comisión de Urbanismo concedió ayer las licencias de demolición, que afectan también a los números 16 y 18 de la calle Luis Despuig.

Las viviendas que desaparecerán están fuera de la zona declarada Bien de Interés Cultural por la Generalitat, por lo que no les afecta el informe que debe redactar el Ministerio de Cultura, acerca de si a su juicio los derribos producen una situación de expolio patrimonial.

No obstante, el concejal socialista Vicente González Móstoles reclamó que este tipo de intervenciones vayan acompañadas por proyectos urbanísticos para las mismas parcelas. El pleno del Ayuntamiento aprobó en 1999 el plan de reforma del Cabanyal, aunque el desarrollo de las unidades sigue a la espera de presupuesto. El Consistorio destinará el próximo años seis millones, aunque ha reservado el grueso del Plan Confianza para obras en el Marítimo. En total, 60 millones de euros que servirán para la urbanización de varias calles, derribos de varios bloques de edificios y su sustitución por viviendas protegidas y equipamientos públicos por el Cabanyal.

La calle San Pedro dará paso al bulevar del mismo nombre perpendicular a Blasco Ibáñez, aunque mucho más ancho y con una mediana ajardinada. En el subsuelo se ha previsto un gran aparcamiento subterráneo, que junto con el de la calle Martí Grajales, ya en marcha, se considera que dará respuesta a los comercios del barrio después de su rehabilitación.

Tras las demoliciones aprobadas en la comisión de ayer, apenas quedarán una veintena de inmuebles en pie, en su mayor parte ocupados ilegalmente. El calendario fijado por el gobierno municipal hablaba de que este mismo año debían empezar las obras de urbanización.

De momento se asfaltan los solares para que sirvan a los vecinos como aparcamiento provisional. Los derribos cuentan con la oposición de la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, que ha presentado varios recursos judiciales para frenar la prolongación.