Elecciones

2009-10-06Publicat per: Las Provincias
La universidad ha vuelto a levantar la bandera contra la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar. ¿Qué universidad de todas? La duda ofende: de las cinco, seis, siete universidades que conocemos ya, la que se moviliza primero, la que no puede faltar a la cita en la crítica al más antiguo proyecto municipal es el Estudi General, la Universitat de València (con acento grave en la e, por favor). Que no es parcial, pero nunca encuentra profesores que quieran defender la tesis municipal. Que se ofrece como foro de reflexión intelectual, como es su costumbre, pero que brinda su mejor colegio mayor a unas jornadas que casualmente están organizadas por el PSPV-PSOE. Y en las que -con créditos universitarios para que los chicos no falten-- se pone a caldo a la corporación municipal, que no hace otra cosa sino continuar un proyecto del siglo XIX que el PSOE también hizo avanzar cuando tuvo el poder.

"Taller Cabanyal" reflexiona. Azulejitos de fachada, y un poquito de sensiblería, a cuenta de un barrio que se cae a pedazos. Y en el Ayuntamiento, sin rencor, faltaría más, lo que les gustaría es un poquito de pluralismo, una brizna de trato igualitario, un pelín de respeto a las legítimas decisiones de una corporación elegida por mayoría absoluta varias veces, con el mandato de seguir un proyecto que está más que debatido y pasado por el tamiz de los tribunales. Por eso Alfonso Grau, que tiene más paciencia que Job, no se enfada; pero señala la ingratitud. Y pide, no sé cómo decirlo, una oportunidad, como El Platanito.

Pero ni en la Universidad, ni mucho menos el PSPSV-PSOE, hay nada personal: son los amigos de Carmen y sus reflexiones intelectuales: un poquito de agitación y propaganda. Hay que hacer algo. Que parezca que hay movimiento y que no se habla tanto de la crisis. Porque empieza la temporada de otoño y conviene reflexionar. Sobre el Paseo al Mar, desde luego. Pero también sobre dos procesos electorales que están en marcha, con creciente intensidad: uno, el que ha de elegir nueva ejecutiva en el socialismo de la ciudad. El otro el que pondrá en el rectorado a un sustituto de Francisco Tomás, que termina ya su mandato.

¿Qué movida, verdad? Cuánta agitación y qué intensas emociones. Si la elección del 24 de octubre en Blanquerías es prometedora, porque ya hay dos candidatos, la de febrero, para el rectorado, con cuatro, aún lo es más. Y aunque lo uno no tiene que ver con lo otro, los intereses se cruzan y las movilizaciones se van a hacer complementarias. Pronto veremos a Soler hablando del "trencadís" del Cabanyal y a Reig dando caña a las universidades.