Las jornadas sobre el futuro del barrio concluyen reclamando más servicios y equipamiento

Ocho ideas para el Cabanyal

2009-10-05Publicat per: Levante
Las jornadas Taller Cabanyal, que desde el pasado jueves ha reunido en el Colegio Mayor Rector Peset a 15 arquitectos, urbanistas, juristas y geógrafos para reflexionar sobre el futuro del barrio finalizaron ayer. De estas se desprende una conclusión principal, que es que "el territorio tiene leyes propias que las reglas urbanísticas no pueden violentar. Así podemos ilustrar la historia de los poblados marítimos ", según explicó ayer la portavoz del grupo municipal socialista, Carmen Alborch, cuyo partido ha organizado estas jornadas.

Tras varias jornadas, el taller extrajo ocho conclusiones entre la que destacan que la renovación urbana del barrio pasa por "garantizar la vivienda a sus habitantes y equiparlo adecuadamente" y señalaron que "la prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez es un modelo urbanístico anticuado e innecesario".


Visita con expertos

Guiados por el arquitecto y profesor de Proyectos Arquitectónicos de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) Luis Francisco Herrero, los participantes en el taller recorrieron el barrio como última actividad. El recorrido se inició en la Lonja de los Pescadores, y siguió por las calles de los Pescadores, Mediterráneo, Reina, Escalante y Justo Vilar, así como la plaza del Rosario.

Carmen Alborch que leyó ante los participantes del Taller Cabanyal las ocho citadas conclusiones aseguró que la pretendida integración de la ciudad con los poblados marítimos "nunca se ha planteado de la manera correcta y, desde hace décadas, los ha considerado absurdamente como un obstáculo a salvar para llegar hasta el mar". "El gobierno municipal no ha asumido la realidad de unos poblados tan antiguos como la ciudad y que llevan mirando al mar desde hace siglos", criticó la edil socialista.

Entre las conclusiones también hubo una referencia al río Turia que es "el principal elemento de la ciudad que debe enlazar la ciudad con la costa. Éste es el importante y decisivo papel que le resta por asumir, su digna llegada al mar", apuntan.

TALLER CABANYAL: conclusiones

El territorio tiene leyes propias que las reglas urbanísticas no pueden violentar.

Así podemos ilustrar la historia de los poblados marítimos y ésta es a la vez la principal conclusión del Taller Cabanyal que hoy cerramos.

El tejido de El Cabanyal esta formado por una urdimbre longitudinal y una trama transversal que siguen las leyes del territorio y son reflejo de una sociedad compleja que mantiene una gran vitalidad a pesar de las continuas agresiones externas que ha sufrido: incendios, inundaciones, sustituciones. La demostrada capacidad de transformación de El Cabanyal hace de él un paradigma de la renovación urbana y el hecho diferencial que lo distingue del resto de la ciudad. Es un tejido superviviente.

Los desventramientos en tejidos históricos han demostrado ser, a lo largo de la historia del urbanismo, un mecanismo que sólo lleva a la degradación de los barrios y a la rotura de su equilibrio social, económico y cultural. En el siglo XXI no se pueden concebir propuestas urbanísticas ancladas en el pasado, que no cuenten con el necesario consenso social y sean el fruto de una profunda reflexión científica y de un debate serio entre todos los agentes implicados en el proceso de construcción de la ciudad.

La pretendida integración de la ciudad con los poblados marítimos nunca se ha planteado de la manera correcta, y desde hace décadas los ha considerado absurdamente como un obstáculo a salvar para llegar hasta el mar. El gobierno municipal no ha asumido la realidad de unos poblados tan antiguos como la ciudad y que llevan mirando al mar desde hace siglos.

En cualquier caso, la deseada unión de la ciudad con el mar se lleva a cabo a través de diversos ejes de primer orden construidos en dirección a El Cabanyal, al norte y al sur de la Avenida Blasco Ibáñez, y que sí llegan directamente a la línea de costa, lo que nos reafirma en la innecesariedad de esta conexión, perfectamente prescindible desde el punto de vista viario. Pero de todas las realidades que ya la conectan, es el río Turia el que la debe resolver, por sí mismo y de una manera más lógica.

Por ello, no entendemos la pervivencia de este proyecto intelectualmente mediocre, que destruirá sin remedio y para siempre un tejido urbano único y una forma de vivir diferente.

De todo ello extraemos las Conclusiones de este Taller Cabanyal:

- Es necesario reconocer y preservar los hechos diferenciales de las ciudades, de los tejidos urbanos vividos, que son su gran riqueza.
- El valor patrimonial y urbanístico de El Cabanyal radica en su morfología urbana y, particularmente, en su parcelario, su estructura, el viario y los tejidos. La supervivencia de todo ello radica en su probada capacidad de transformación tipológica.
- Los valores patrimoniales, arquitectónicos, del barrio forman parte de sus valores sociales, junto con su gente y su forma de habitar en él.
- La obligación de los poderes públicos, por mandato constitucional, es promover la protección de tal patrimonio.
- Valencia mira al mar desde El Cabanyal, y llega hasta él a través de las Avenidas del Puerto, la de Francia y la de los Naranjos. La prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez a través de El Cabanyal responde a un modelo urbanístico anticuado e innecesario.
- El río Túria es el principal elemento de la ciudad que debe enlazar la ciudad con la costa: éste es el importante y decisivo papel que le resta por asumir, su digna llegada al mar.
- Es necesario abrir un debate intelectual y ciudadano acerca de la revitalización del barrio, con la participación activa de sus habitantes.

En suma, la renovación urbana y el futuro del barrio no pasan por la apertura de una gran avenida que lo seccione y arrase, sino por garantizar la vivienda a sus habitantes, equiparlo adecuadamente, reurbanizarlo y fomentar su economía urbana.

València, 3 Octubre 2009