Las demoliciones empezarán esta misma semana y se concentrarán en el futuro bulevar de San Pedro

Los derribos para la apertura de Blasco Ibáñez seguirán en cuatro calles tras el fallo del Supremo

2009-01-13Publicat per: Las Provincias
Lavadero, Vidal de Canelles, Los Ángeles y los números pares del bulevar San Pedro. Quizá esos nombres no suenen de primeras, aunque toman más forma si se miran en el callejero. Están en la zona de la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar y algunos de sus edificios serán derribados esta misma semana por la contrata.

Es la primera decisión de obra que se toma tras la sentencia favorable del Tribunal Supremo a las tesis municipales en favor de la apertura del bulevar a través del Cabanyal. Fuentes cercanas al gobierno municipal indicaron ayer que las demoliciones son "inminentes".

De esta manera, la empresa Cabanyal 2010 sigue concentrando el grueso de su actividad en el futuro bulevar San Pedro y las calles del entorno. Esta avenida será perpendicular a la prolongación de Blasco Ibáñez, en la parte norte.

De la calle San Pedro sólo se derribarán los números pares porque los impares se quedarán con fachada del bulevar. El último de los derribos se produjo precisamente en una parcela colindante, donde había un palacete conocido como "casa de la palmera" por el jardín.

La zona está degradada en extremo, con la mayoría de las viviendas ocupadas ilegalmente. Esto se debe a que muchos de los propietarios han dejado el barrio por la esperada demolición de 1.650 viviendas en total. Los recursos judiciales de la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, la Federación de Vecinos y la asociación Pavimar han retrasado la aprobación final de los derribos, que ha llegado de la mano del último recurso desestimado por el Supremo, hace escasas fechas.

Mientras, la empresa mixta creada en su día con varias constructoras privadas ha seguido negociando con los vecinos que querían vender sus viviendas. Las mismas fuentes apuntaron que se están a punto de cerrar varios acuerdos con propietarios de pisos en la zona suspendida por los tribunales hasta que llegó el último fallo del Supremo.

Estas manzanas de viviendas se enmarcan entre las calles Doctor Lluch, Escalante, Amparo Guillem y Pescadores. Hasta la sentencia, se han producido derribos en los dos extremos de la prolongación de la avenida, junto a la estación de Renfe del Cabanyal y en la parte que recae a la calle Eugenia Viñes. El bulevar llegará a las inmediaciones del paseo marítimo algo al norte del hotel de las Arenas.

La empresa Cabanyal 2010 tiene pendiente un reparto de consejeros, una vez que se aprobó la salida de los socios privados. El concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, dijo a preguntas de LAS PROVINCIAS que no se ha previsto el regreso de estas sociedades a la empresa ahora pública. "Lo único que ha pasado es que se ha acelerado su salida".

Los dos motivos fundamentales para que se adelantase esta decisión fue la baja rentabilidad económica de Cabanyal 2010 y la fuerte crisis inmobiliaria, que obligó a dichas empresas a recuperar el capital aportado a marchas forzadas.

El concejal de Grandes Proyectos y principal representante municipal en Cabanyal 2010, Alfonso Grau, ha negado reiteradas veces que las expropiaciones y los acuerdos de compra no se paralizaron tras la marcha de los socios privados. No obstante, en los últimos meses se han producido escasos derribos y ahora, tras la sentencia, parece que la ejecución del proyecto toma velocidad.

El fondo de compensación local ha servido también para aprobar varios proyectos de urbanización, tanto en el Cabanyal como en el Canyamelar. Se trata en su mayor parte de la renovación de servicios públicos y la mejora en aceras y calzada.

El Ayuntamiento también ha empleado parte de sus inversiones estos años en la construcción de equipamientos públicos previstos en el plan del Cabanyal. Es el caso del Teatro el Musical, el Museo de la Semana Santa Marinera o el Museo del Arroz, por citar tres ejemplos.

No obstante, la parte principal del proyecto sigue pendiente. Todavía no se ha construido ninguna de las 1.500 viviendas de promoción pública previstas, aunque sí se han hecho algunas para realojos.

Fuentes cercanas al proyecto indicaron que se necesitará una década al menos para que se completen todas las obras. La más próxima será, junto con el bulevar San Pedro, unos bloques de viviendas junto a la estación de Renfe. La mayor parte de los talleres y una antigua fábrica ya han sido derribados.