El arquitecto Colomina denuncia que faltan los pórticos en el área de Eugenia Viñes

El coautor del plan del Paseo Marítimo emplaza a llevar Tarongers hasta el mar

2005-11-23Publicat per: Levante
El coautor del proyecto del Paseo Marítimo de Valencia y catedrático de Urbanismo, Juan Luis Piñón, emplazó ayer al Ayuntamiento de Valencia y a la Conselleria de Sanidad de la Generalitat a terminar la avinguda dels Tarongers tal como figura en el plan especial y a respetar el proyecto original donde se contempla que termina en la calle Pavía, a derribar el edificio de las cocinas del Hospital de la Malvarrosa y a no ocupar más espacio del nudo viario, como sí se hará.

A Piñón no le extrañó nada la decisión de los actuales responsables de las instituciones valencianas de incumplir una vez más un plan aprobado hace años «porque en la costa han hecho lo que han querido» y espera que recapaciten la decisión tildada de «barbaridad».

El arquitecto recordó que desde el consistorio local se han olvidado por completo del plan aprobado e hizo hincapié en un incumplimiento más en la misma vía de comunicación de Tarongers. «La avenida termina en el mismo paseo pero en el cruce con Eugenia Viñes se diseñó, y así está en el plan, unos pórticos de llegada al mar. No los han hecho y que no digan en momento alguno que son otra cosa, como edificios, porque es mentira. Los pórticos del propio paseo también están inacabados», explicó el urbanista que junto a Colomina firmaron el plan. Él espera que no se produzcan más anomalías pero no le extrañaría nada.

Desde la Conselleria de Sanidad un portavoz manifestó ayer que están en negociaciones con el ayuntamiento para derribar el edificio de las cocinas y calderas pero no explicó si van a dar marcha atrás en ocupar más zona de la contemplada en el plan del paseo. Sanidad y ayuntamiento acordaron mantener más zona de hospital de la prevista en el planeamiento.

Ya no se verá la playa a 3 kilómetros

La Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar se preguntaba ayer «dónde habían quedado los sueños oníricos de poder ver el mar desde tres kilómetros de tierra a dentro y quién había decidido que no merecía verse desde Tarongers».

El vicepresidente de la asociación, Vicente Gallart, calificó la decisión de no llevar la avenida hasta el mar de «arbitraria mientras a 800 metros al sur se quiere abrir Blasco Ibáñez demoliendo más de 1600 viviendas. No se quiere tirar el hospital sino ampliarlo 10 metros».

El dirigente vecinal destacó la importancia de la avenida «por desempeñar un papel más importante que la de Blasco Ibáñez porque forma parte de la ronda de la ciudad y es el acceso natural a la playa por la zona norte».