Un edificio junto a la estación del Cabanyal será demolido para construir una rotonda

Inician los derribos para el primer tramo de la prolongación de Blasco Ibáñez

2005-11-08Publicat per: Las Provincias
El edificio situado en la calle Juan Mercader, junto a la estación del Cabanyal, dará paso dentro de escasas fechas a una gran rotonda, en el arranque de la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La contrata ha iniciado ya los derribos, fuera de la zona protegida y que está en suspenso en los tribunales.
El concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, informó ayer de esta demolición, producto de un convenio firmado en su día con Renfe, por el que la compañía ferroviaria cedía el inmueble al Consistorio, a cambio de una valoración económica todavía por decidir por la junta provincial de expropiación.

Desde mediados del pasado año, cuando se firmó el acuerdo para el derribo de las 24 viviendas, la empresa municipal AUMSA ha esperado el momento de encargar a la contrata el derribo de la finca, prácticamente colindante con la estación de Renfe del Cabanyal. Justo al lado, en la última campaña electoral se demolieron dos pequeños inmuebles cercanos, en lo que hoy son solares sin vallar repletos de hierbas y coches aparcados, algunos con aspecto de estar abandonados.

En lugar del antiguo edificio de Renfe, se construirá una gran rotonda para conectar la actual avenida Blasco Ibáñez con la futura prolongación. Las asociaciones vecinales, así como la plataforma Salvem el Cabanyal, no han intentado frenar el desalojo de los pisos ni su posterior derribo, como sí en otras zonas.

El motivo es que, según las tesis vecinales, estos deberían ser los últimos derribos en el barrio, para que la avenida termine en una gran plaza, sin internarse por la trama urbana del Cabanyal.

Bulevar San Pedro

Los planes del gobierno municipal son bien distintos. Es más, la empresa municipal AUMSA tiene en cartera la demolición de un conjunto de pequeños talleres y viviendas en los números 21, 95 y 101 de la calle San Pedro, así como el número 32 de la calle Francisco Eximenis y los números 8 y 10 de la calle Luis Despuig. Algunas de estas obras ya se han realizado, según confirmó el propio Grau. El futuro bulevar San Pedro será perpendicular a la prolongación de Blasco Ibáñez, según el proyecto municipal.

En total, la previsión es demoler 1.650 viviendas, muchas de ellas deshabitadas. La empresa AUMSA ha realizado varias compras directas, facilitadas por la apertura de una oficina en la calle de la Reina.

Aún así, la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, encargó un informe de tasación a expertos de TINSA, para intentar demostrar que las valoraciones de los edificios realizadas por el Consistorio se hicieron muy a la baja.

Según este documento, el precio de la expropiación tendría que ser el triple, a tenor de la situación inmobiliaria en la ciudad. El gobierno municipal replicó entonces, por boca del mismo Grau, que la estimación se realizó de todo el conjunto del barrio, y no de la zona afectada por la prolongación de la avenida.

En todo caso, la intención declarada del gobierno municipal es alcanzar acuerdos de compra venta, para evitar el proceso de expropiación de los inmuebles.