Los derribos se paralizan en espera de una sentencia que tardará dos o tres años

El Supremo admite el recurso vecinal y decidirá si se prolonga Blasco Ibáñez

2005-09-29Publicat per: Las Provincias
El Tribunal Supremo ha admitido el recurso de queja de la Federación de Vecinos acerca del plan del Cabanyal, que incluye la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez. La entidad vecinal presentará ahora un recurso de casación, para que sea el alto tribunal el que decida si finalmente se acomete esta obra.
El Tribunal Supremo ha admitido el recurso de queja presentado por la Federación de Vecinos, con lo que permite a la entidad que presente uno de casación. De esta manera, la decisión sobre si cumple con la legalidad el proyecto de prolongación de Blasco Ibáñez a través del Cabanyal tardará de dos a tres años, según informaron ayer fuentes cercanas al caso.

La presidenta de la federación, María José Broseta, mostró ayer su satisfacción por la admisión a trámite. A su juicio, la aprobación del plan urbanístico, que prevé el derribo de 1.650 viviendas, conculca la legalidad, tanto en cuestiones de fondo como en el mismo procedimiento administrativo.

El Tribunal Superior de Justicia no admitió en su día la preparación del recurso de casación, al entender según dijo Broseta que la sentencia recurrida se basaba únicamente en Derecho autonómico. Por el contrario, los letrados de la Federación de Vecinos entienden que sí se vulnera legislación estatal. Así lo recordó ayer también la ex presidenta vecinal, Carmen Vila, quien se felicitó de que la demanda, iniciada durante su mandato, llegue al Supremo.

Contestación social

El propósito, añadió Broseta, es dejar sin efecto el plan del Cabanyal, por lo que se refiere a la prolongación de Blasco Ibáñez. El proyecto ha tenido una fuerte contestación social en el Marítimo, aunque curiosamente el Partido Popular gana en este distrito en todas las elecciones desde principios de los 90.

En el Ayuntamiento, los grupos de la oposición reaccionaron con prontitud ante la noticia de que s había admitido el recurso. La concejala de Esquerra Unida María Victoria González declaró, a preguntas de LAS PROVINCIAS, su esperanza de que, tanto el equipo de gobierno como los accionistas privados de la empresa del Cabanyal “empiecen a pensar seriamente en abandonar el proyecto de prolongación de la avenida Blasco Ibáñez y que entiendan que cada vez es más difícil llevarla a cabo tal y como tenían pensado”.

A su juicio, esto “no hace más que demorar la rehabilitación del entorno, incluida la zona protegida”, en referencia a la declarada como Bien de Interés Cultural (BIC).

González dijo por último que su grupo lleva mucho tiempo diciendo lo que ahora ha manifestado el Supremo y que, en su momento, obvió el Tribunal Superior de Justicia. En el tramo del Cabanyal declarado como BIC había sido resuelto como tal por la Ley Patrimonial del Estado y no por la autonómica”.

El portavoz socialista, Rafael Rubio, también comentó que habrá un “escenario judicial nuevo, que desautoriza las palabras de Barberá, cuando dijo en su día que la vía judicial había terminado. El Supremo le ha dado una bofetada jurídica, y lo más importante es como actuar a partir de ahora, porque supone la paralización del proyecto”.

Animó al gobierno municipal a “bajarse de las trincheras y buscar un consenso entre vecinos, gobierno y oposición; hay que buscar una solución para los problemas de los vecinos porque la paralización genera una degradación continua. Es hora de ir con la mano tendida”.

El edil pidió que la sociedad mixta del Cabanyal no opere. “No tiene sentido, donde se tenía que nutrir, que era en las edificaciones, está totalmente paralizado.” Terminó por ultimo diciendo que bulevar de San Pedro carece de sentido ahora, que no se hará la prolongación

Gobierno municipal

El plan sigue, salvo en la parte protegida

El concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, opinó que el auto del Tribunal Supremo “deja las cosas igual que estaban tras la sentencia del TSJ de la Comunidad Valenciana.” La razón, según comentó, es que el plan urbanístico “sigue adelante a excepción de la zona que queda pendiente de la decisión judicial”.

La prolongación de Blasco Ibáñez hasta el mar se cruza con el área declarada Bien de Interés Cultural. Este rectángulo de edificios supone un porcentaje muy pequeño en relación con el ámbito total del plan del Cabanyal. La empresa municipal AUMSA ha comprado varios inmuebles en los últimos años e intentó derribar alguno antes del verano.

La plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, que también presentará un recurso de casación en el Supremo, pidió en los tribunales la paralización de las demoliciones. A la vista de los recursos interpuestos, un auto dio la razón a los vecinos y obligó a AUMSA a restaurar la parte de las fincas que ya habían sido demolidas, con tejados provisionales y el apuntalamiento de algunas paredes.