Presidencia asegura que se empleó la «fuerza mínima» para proteger los derribos

Zapatero defiende la carga policial en el Cabanyal

2010-05-12Publicat per: Las Provincias
La Policía Nacional tenía instrucciones para utilizar la «fuerza mínima necesaria» con el objetivo de mantener la paz y la convivencia ciudadana en el Cabanyal cuando se produjeron los primeros derribos.
Esa fue la respuesta del director del gabinete de la presidencia del Gobierno, José Enrique Serrano, en respuesta a una pregunta del coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, remitida el pasado 7 de abril y difundida ayer por Europa Press.
Los derribos realizados a principios de ese mes se vieron envueltos en una agria polémica por la fuerte oposición de los vecinos contrarios a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, así como numerosos okupas y antisistema que acudieron atraídos por el conflicto.
El Ejecutivo expone que utiliza «todos los medios jurídicos» a su alcance en defensa del patrimonio histórico español, con el resultado de que el Tribuna Constitucional ha dictado la suspensión cautelar de la ley aprobada en Les Corts que avalaba el plan urbanístico.
También recuerda que la Audiencia Nacional ha denegado la suspensión cautelar solicitada por el Ayuntamiento de la orden del Ministerio de Cultura que «supone la paralización de los derribos en «el Cabanyal»
La coordinadora de Esquerra Unida, Marga Sanz, calificó la respuesta del Ejecutivo de «vergonzosa e insuficiente», para considera que la expresión utilizada por el jefe de gabinete de «fuerza mínima necesaria» le produce «indignación».
Por otro lado, el portavoz del gobierno municipal, Alfonso Grau, desveló ayer que el artículo publicado el periódico The Guardian, donde se recomendaba a los ingleses conocer el Cabanyal antes de que sea «un gran agujero» no «se ajusta a la realidad.
El edil explicó que las tres casas del Cabanyal que aparecen en imágenes en el reportaje, las situadas en las calles Luis Navarro, 309, y Progreso, 262 y 279, «están fuera del ámbito de la prolongación y, por tanto, no sólo no se derriban, sino que además con el plan urbanístico del Ayuntamiento estas casas quedan protegidas».
Grau aseguró que «es bastante probable que quien lo escribió sólo utilizó la información que le facilitó Salvem El Cabanyal y no se preocupó en contrastar su veracidad. Desde luego, si hubiera consultado con el Ayuntamiento, la visión que habría plasmado sería más ajustada a la realidad», para añadir que «le habríamos ofrecido la oportunidad de enriquecer su trabajo aportándole datos objetivos sobre el plan, como que protege casi 600 casas y contempla la construcción de numerosas dotaciones públicas».