El PP afirma que no se frenarán las demoliciones a pesar del recurso admitido por el Supremo

El PSPV aceptará derribos en el Cabanyal si no incluyen la apertura de Blasco Ibáñez

2005-05-31Publicat per: Las Provincias
El debate sobre la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar a través del Cabanyal ofreció ayer un nuevo argumento, al decir el portavoz socialista, Rafael Rubio, que aceptaría demoliciones de viviendas siempre que no sea para prolongar la avenida. El PP replicó que no se pararán los derribos.
En una comparecencia ante los periodistas junto a la concejala de Esquerra Unida, María Victoria González, Rubio analizó la admisión a trámite del recurso de queja presentado por la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal en el Tribunal Supremo. Dijo que ahora comienza una nueva etapa en los tribunales y que es la “hora de sentarse y negociar con los grupos de la oposición y los vecinos una solución para este conflicto, que se arrastra ya desde hace siete años”, en relación a una petición a la alcaldesa Barberá.

En el transcurso de una intervención y a preguntas de los periodistas, el edil dijo que su grupo no se muestra contrario a todas las demoliciones previstas en el plan del Cabanyal, sino sólo a las que benefician a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez a través de la zona declarada Bien de Interés Cultural (BIC) por la Generalitat.

Citó como ejemplo el futuro bulevar de San Pedro y los derribos de las antiguas viviendas de Renfe junto a la estación de Serrería. Dijo que se trata de “microcirugía urbana” e insistió en que todo debe partir de una posición negociada.

Matización de Esquerra Unida

La concejala de Esquerra Unida matizó por su parte que no está por el derribo de ningún edificio en el barrio hasta que se consensue un plan alternativo con los vecinos, estén o no las fincas en el ámbito declarado BIC.

Se trate de una manera u otra de enfocar la cuestión, las dos fueron desechadas a las pocas horas por el portavoz del gobierno municipal. Alfonso Grau se preguntó por la representatividad de la plataforma vecinal que ha llevado el proyecto municipal a los tribunales. “Les respeto aunque me pregunto la razón de que debamos negociar con ellos, cuando se trata de un grupo minoritario en el barrio del Cabanyal”.

Recordó los sucesivos triunfos electorales del Partido Popular en el distrito Marítimo en las últimas elecciones municipales. Ese argumento había sido respondido antes por Rubio, quien dijo que los partidos contrarios a la prolongación “sumamos más votos”.

Acerca del procedimiento jurídico, las versiones ofrecidas por el gobierno y la oposición son contradictorias. Para los primeros, no hace falta tramitar ninguna petición en los tribunales y los primeros derribos podrán empezar cuando se dilucide el caso de la calle Progreso, 181. La demolición de este inmueble está pendiente de una resolución del juzgado número 2 de lo contencioso, donde Salvem el Cabanyal pidió la paralización de la obra, alegando que se incumplía la Ley de Patrimonio Cultural.

Por el contrario, los concejales de la oposición aseguraron que ahora, en caso de que la alcaldesa Barberá quiera demoler algún edificio “tendrá que pedir la ejecución provisional y el Tribunal Superior de Justicia, reunido en pleno, tendrá que decir si lo autoriza”.

Acerca de la oferta socialista de pactar demoliciones fuera del ámbito de la prolongación de la avenida, Grau dijo que la oposición “demuestra su incoherencia mostrándose ahora partidarios del plan del Cabanyal con la excepción del entorno BIC”.

Recordó que el PSPV presentó un recurso en los tribunales para paralizar este plan urbanístico, por lo que dijo no entender que ahora “quiera hacer derribos fuera del BIC. Así la avenida llegaría hasta la calle Escalante, por lo que podría tener ese nombre, mientras que por el otro lado llegaría hasta la calle de la Reina”, ironizó.