El Ayuntamiento pierde el recurso y pagará 1,63 millones de euros por una parcela de la plaza Calabuig para una dotación pública

El TSJ multiplica por cinco el coste de un solar expropiado en el Cabanyal

2012-12-01Publicat per: Las Provincias
El Ayuntamiento tendrá que pagar 1,63 millones de euros por la expropiación de un solar en la plaza Calabuig, en el barrio del Cabanyal, en lugar de los 267.035 euros previstos tras la tasación recurrida por los propietarios. La junta de gobierno aprobó ayer acatar en estos términos el recurso presentado a la sentencia de la sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia, que ha fallado contra de los intereses del Consistorio.
La parcela forma parte del plan del Cabanyal y está destinada a un aparcamiento subterráneo y un equipamiento socio-cultural. Tras la valoración de los citados 267.035 euros, el Jurado Provincial de Expropiación fijó la cuantía en 1.159.024 euros, mientras que el fallo del Tribunal Superior la ha elevado hasta 1.230.654 euros, a lo que deben sumarse los 400.000 euros por intereses de demora.
Fuentes municipales indicaron que la petición inicial de los afectados era de 1,9 millones de euros, por lo que la sentencia ha rebajado sus pretensiones. No obstante, la demora en todo el proceso ha supuesto una carga añadida para el pago de intereses.
El concejal socialista Vicent Sarrià comentó que la expropiación de la parcela, con una superficie de 2.000 metros cuadrados, fue iniciada por la empresa municipal Aumsa en 2006. El motivo de la disparidad en la valoración, es según el edil que, mientras para el Ayuntamiento el precio debe fijarse con arreglo a las viviendas de promoción pública que se hagan dentro de plan, el tribunal entiende que el valor del suelo es de renta libre, debido al predominio de este tipo de pisos en el entorno de la plaza.
Esta sentencia tiene un precedente en otra parcela de la calle Francisco Baldomá donde ocurrió algo similar. La tasación inicial fue de 57.181 euros, mientras que después de los recursos y el pago de los intereses de demora, la cantidad ascendió a 414.056 euros.
Sarrià dijo no entender «las razones por las que el Ayuntamiento decide recurrir al Tribunal Superior la valoración, que finalmente se ha incrementado, cuando en 2010 otro fallo utilizó idénticos argumentos para desestimar el recurso municipal.
En opinión del edil, el fallo judicial reitera «lo absurdo de llevar a cabo un proyecto urbanístico que plantea aperturas de grandes avenidas destruyendo la trama histórica del barrio». El Ayuntamiento no tiene más expedientes de expropiación abiertos y las 400 viviendas que ya son municipales son fruto de acuerdos directos de venta.
Precisamente, la orden ministerial que derivó en la paralización de la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez y el resto del plan urbanístico, coincidió en el tiempo con varios procesos de expropiación abiertos que no llegaron a culminar. Eso sí, este segundo fallo complica la parte financiera de las obras en caso de que se desbloqueen.
El motivo no es otro que la mayor parte de los afectados querrán ir por la vía de la expropiación en lugar de un acuerdo directo, a la vista de las dos citadas resoluciones judiciales. El Ayuntamiento debe todavía hacerse con la propiedad de algo más de un millar de viviendas para completar todos los derribos a los que obliga el plan urbanístico.
El vicealcalde, Alfonso Grau, dijo que la expropiación de la edificación a la que se refiere la sentencia en la plaza Calabuig no supone ninguna ruptura de la trama histórica del Cabanyal, como afirma el concejal socialista, sino que se llevó a cabo para destinar los terrenos a «la creación de un equipamiento sociocultural para el barrio».