El TSJ reconoce que hay 56 inmuebles protegidos que serán derribados “pero son incompatibles con los objetivos del plan”

Salvem el Cabanyal amenaza con crear un conflicto “de alto nivel” si hay desalojos

2004-10-17Publicat per: Las Provincias
La plataforma de vecinos Salvem el Cabanyal se mantiene firme en su oposición al derribo y reestructuración de parte del barrio para ejecutar la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez. Desde el colectivo afirman que no dudarán en crear un conflicto “de alto nivel” si se producen desalojos forzosos en la zona.
Firmes, unidos y sin miedo a enfrentarse a quien haga falta. La aprobación del plan de ejecución para prolongar la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar no ha desmoralizado a los miembros de la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, quienes ayer mostraron su intención de defender “a cualquier vecino afectado que no quiera marcharse de su casa”.
El portavoz del colectivo, Faustino Villora, explicó ayer a LAS PROVINCIAS que los vecinos no dudarán en enfrentarse a las autoridades y crear un conflicto “al más alto nivel” si se producen desalojos. “Vamos a mantenernos muy firmes en esto. En la zona están dispuestos a actuar si se produce la llegada de responsables de la Administración para desalojar a los vecinos de las casas afectadas. Mientras haya un vecino que quiera defender su casa y no esté de acuerdo con marcharse a otra vivienda, vamos a estar apoyando. En ese sentido, el conflicto está garantizado y puedo decir que será al más alto nivel”, señaló.
Villora indicó que los miembros de Salvem el Cabanyal “estamos dispuestos a hacer todo lo que seamos capaces, y eso no significa utilizar únicamente la fuerza, sino realizar también acciones de estrategia”, indicó. Sin embargo, Villora quiso dejar claro que los enfrentamientos sólo se producirán en caso de que los vecinos lo quieran. “Si alguien desea dejar su casa no le vamos a poner ningún problema ni nos vamos a oponer”, asegura.
La primera acción que llevará a cabo la plataforma será la celebración de una asamblea el martes, en la que se hablará del recurso contra la aprobación del proyecto.
Campaña vecinal
Salvem el Cabanyal quiere contar con la mayor presencia posible de vecinos, por lo que a partir de mañana comenzará una campaña de megafonía por las calles del barrio para convocarlos. “Estamos estudiando la sentencia coma por coma, porque se han cometido irregularidades y omisiones en el texto”, aseguran.
Entre las omisiones se encuentran, según el colectivo, el de número de edificios protegidos que van a ser derribados entre las calles Pescadores y Amparo Guillem. Villora aseguró que hay un centenar de inmuebles que gozan de los niveles de protección 2 y 3, lo que significa que no se puede modificar ni la fachada ni la estructura en el primero de los casos y la fachada en el segundo de ellos.
Interés arquitectónico
Este amparo está recogido en el Plan General de Protección Urbana (PGOU) de 1988 y coincide con los datos reflejados en el informe Prolongación de Blasco Ibáñez sobre el Cabanyal. Un estudio y su localidad de 2001, en el que se reflejan que al menos “un centenar de inmuebles protegidos se verán afectados”.
El arquitecto Alejandro Escribano, autor de la tesis en la que se basó el TSJ para dictaminar el fallo, aseguró, sin embargo, que el número de viviendas protegidas que serán derribadas es de 56 y ninguna de ellas pertenece al nivel 1. Así, en la sentencia, se reconoce que los inmuebles tienen “interés arquitectónico a nivel ambiental, pero su permanencia es incompatible con uno de los objetivos del plan: la conexión fluida de Blasco Ibáñez con el frente marítimo”.
Inseguridad vecinal
Para algunos vecinos del barrio, la demolición de los inmuebles es menos importante que la seguridad de los residentes. “Sé que afectará a mucha gente, pero ese tramo se ha convertido en un foco de problemas y de suciedad que se mejorará con la obra. Esta mañana he pasado por allí cuando iba a trabajar y he visto a una rata plantándole cara a un gato. Es increíble lo mal que está y la inseguridad que se puede vivir”, explica Juan Antonio Vercher, un joven que trabaja en el barrio.
“En los últimos años los conflictos en calles como Pescadores, Progreso o Rosario se han acrecentado. Han venido delincuentes y se trapichea con droga. Los vecinos honrados de la zona tienen muchos problemas para vivir tranquilos y algunos han tenido que irse porque todo eran conflictos. Por la noche da verdadero miedo y se acumula la suciedad, así que derribarlo y hacer una gran avenida puede ser una buena solución para mejorar el barrio”, explica Juana Sánchez, una vecina.