La aprobación del plan del Cabanyal dictada por el Tribunal Superior depara una intensa jornada de opiniones cruzadas en las tiendas, entre los vecinos y en la calle

Debate en el corazón del barrio

2004-10-16Publicat per: Las Provincias
La aprobación del plan del Cabanyal dictada por el Tribunal Superior depara una intensa jornada de opiniones cruzadas en las tiendas, entre los vecinos y en la calle
El Cabanyal fue ayer, sin duda, el barrio protagonista de la ciudad. Un día después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) aprobara la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar, que supone el derribo de algunos inmuebles de la zona, el barrio era un hervidero de gente.
Las opiniones a favor y en contra sobre las necesidades de reestructuración de la fisonomía del distrito eran el centro de las conversaciones en el mercado, comercios y en plena calle. Afectados y no afectados por la demolición de sus casas exponían sus diferentes puntos de vista con un empate técnico en los resultados y con dos palabras que se repetían con insistencia: mejoras y especulación.
Pérdida de residentes
La población del Cabanyal ha descendido encasi 300 personas (297 exactamente, según los datos del padrón municipal) entre 2003 y 1996, un factor que muchos vecinos achacan a los problemas del barrio. “La sentencia nos ha sentado muy mal porque es una forma de quitarnos nuestras raíces. Todo esto no es más que especulación urbanística, han dejado entrar en el barrio a delincuentes y han tirado abajo puertas tapiadas para que los vecinos se fueran del barrio y tener vía libre para derribar. Yo he nacido aquí, la casa de mis padres ya la tiraron y al final nos van a dejar sin nada”, explicaba Francisca Martínez, vecina del barrio.
Un barrio más dinámico
Otros apostaban por el crecimiento de la zona y la mejora de la calidad de vida una vez que se realicen las obras. “En el barrio hacen falta muchas mejoras, hay que limpiarlo y adecentarlo, y realmente de la parte que van a tirar no hay nada que se pueda salvar. Los socialistas dejaron morir el barrio y ya tenían que haber hecho la prolongación antes, ahora ya no se puede rehabilitar. Cuando esté acabado, el barrio tendrá más vida y seguro que viene más gente”, aseguraban Concha Navarro y Susana Siles, dos vecinas mientras que realizaban la compra.
El Cabanyal es uno de los escasos barrios de Valencia que todavía conserva su esencia original. Las casas de dos plantas, con balcones rematados por hierros forjados y fachadas vistosas, comparten escenario con las grandes y modernas fincas que dan la bienvenida al barrio en la calle de Serrería. Los vecinos coinciden en que es un barrio “tranquilo” con una pequeña zona conflictiva que será uno de los ejes de las obras.
Zona conflictiva
“El Cabanyal siempre ha sido un barrio humilde, pero en algunas calles como Progreso y Rosario hay muchos problemas de droga, marginalidad y suciedad. Si la apertura al mar sirve para sanearlo y para mejorar la calidad de vida, la reforma será muy bien recibida”, indicaba Maruja Bohígues, vecina, e Isabel Landete, vendedora de la ONCE.
A otras personas derribar las casas les parece una medida muy drástica. “La solución no está en tirar, sino en mejorar, limpiar y poner seguridad. Tenemos amigos que se quedarán sin casa y es muy duro”, señalaban dos jóvenes de 19 años mientras paseaban por su barrio.