Los primeros derribos se harán para la apertura del bulevar de San Pedro y junto a la calle Serrería

Barberá pide apoyo al Gobierno para la ampliación de Blasco Ibáñez y el PSPV dice que “ni un euro”

2004-10-16Publicat per: Las Provincias
La prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar y el plan de rehabilitación del Cabanyal se estima en unos 180 millones de euros. La alcaldesa Barberá recordó ayer, al analizar la sentencia a favor del Ayuntamiento para acometer estas obras, que pedirá ayuda al Gobierno socialista, lo que fue rechazado de plano por el PSPV.
Con cara de evidente satisfacción, la primera autoridad local cerró su encuentro con los periodistas recordando que el pasado 8 de junio, en su primer encuentro con el vicepresidente económico, Pedro Solbes, incluyó la ampliación de la avenida hasta el mar en el plan de embellecimiento de la ciudad con motivo de la Copa América.
Para ello, ayer reiteró que pidió “financiación o crédito”, en referencia esto último a la posibilidad de que el Ayuntamiento supere la barrera legal de endeudamiento, para lo que necesita una autorización del Consejo de Ministros. A las pocas horas, el portavoz del grupo socialista, Rafael Rubio, dijo que hará “todos los esfuerzos posibles para que no venga ni un euro de fondos estatales porque esto no está vinculado de ninguna manera a la Copa América”.
La difícil relación entre el Ayuntamiento y el Gobierno con motivo del plan de financiación del evento náutico cuenta así con un nuevo argumento de crispación. Barberá dijo que el plan del Cabanyal se gestó en 1993, mucho antes de la candidatura de Valencia a la Copa. Aún así, matizó que este proyecto “embellecerá la ciudad”.
Antes de llegar a ese punto, la alcaldesa quiso dejar claro que la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, autorizada mediante una sentencia del Tribunal Superior de Justicia, es uno de los proyectos “más importantes y el fallo lo considero definitivo”. En la página de la notificación se lee: “es firme, no siendo susceptible de recurso”.
Primeras obras
La inversión estimada ronda los 180 millones de euros, aunque las cuentas municipales tienen varios años. Las primeras demoliciones se harán en las cercanías del bulevar Serrería, así como entre las calles San Pedro y Luis Despuig y en unos edificios de Renfe donde ya se negocia desde hace meses para su compra y posterior derribo.
Acerca de los plazos, Barberá descartó avanzar fechas concretas porque las expropiaciones y los realojos de los vecinos afectados se harán “como un encaje de bolillos.” Recordó que en este tipo de planes no se puede tirar a los propietarios o inquilinos sin que haya una vivienda dispuesta para su traslado.
El concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, estimó que dos terceras partes de los residentes se ha mostrado dispuestos a una permuta o una indemnización por el derribo de sus viviendas. El resto “han dicho abiertamente que no quieren ningún acuerdo o no se han pronunciado todavía”.
El Ayuntamiento tiene abierta en la calle de la Reina una oficina de información donde asesora a los vecinos afectados por la prolongación, además del resto de obras que incluye el plan del Cabanyal.
Alrededor de mil personas han pasado ya por este local. En total, la ampliación supondrá la demolición de 1.154 viviendas, mientras que para el resto de los edificios públicos repartidos por el barrio se tirarán unas 450 más.
La alcaldesa leyó párrafos de la sentencia, donde el dictamen del arquitecto Alejandro Escribano ha sido decisivo. Así lo reconoció Barberá, al referirse al técnico que coordinó el Plan General de Ordenación Urbana de Valencia. Agradeció la confianza de los vecinos del Marítimo, donde el Partido Popular ha sido la fuerza política más votada en “las cuatro ocasiones en que me he presentado a las elecciones.” El concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, recordó que en los últimos comicios municipales “ganamos en todas las mesas, lo que no había ocurrido hasta entonces”.
La alcaldesa también tuvo palabras de crítica para el Partido Socialista, que “no se atrevió a resolver la regeneración del Cabanyal en 1988. Nosotros hemos cumplido nuestro programa electoral y así respondemos a los vecinos. Ahora sí que está salvado el Cabanyal”.