La «política» sentencia del Cabanyal

2004-10-16Publicat per: Levante
Lo más llamativo de la sentencia del TSJ sobre el Cabanyal es que tanto el fallo principal y mayoritario -por poco-, como el voto particular disconforme con el anterior utilizan argumentos urbanísticos para justificar sus posiciones. En el grueso de las ideas de los magistrados no abunda el derecho ni su subespecialidad, el derecho urbanístico o el patrimonial, todo lo contrario, se han tirado a la piscina para calibrar las consecuencias urbanas del proyecto de prolongación de Blasco Ibáñez. Lo cual deja en evidencia el carácter netamente político de la batalla jurídica que se ha desatado en el seno de la sala de lo contencioso, a la que hay que suponer, por pura lógica, sometida a presiones múltiples de naturaleza ideológica. Han soslayado sus señorías que el urbanismo, diga lo que diga Alejandro Escribano -un buen amigo y un buen urbanista-, no tiene carácter empírico y sus decisiones son pura política... urbana, eso sí, y económica. De qué, si no, con cada transformación social y sus modificaciones del gusto y costumbres hay que volver a repensar la ciudad.