Ocho de los 19 magistrados discrepan y sostienen que el plan urbanístico rompe la estructura de la zona

El Tribunal Superior aprueba la prolongación de Blasco Ibáñez por “mejorar e integrar” el Cabanyal

2004-10-15Publicat per: Las Provincias
Con 11 votos a favor y ocho en contra, el Tribunal Superior aprobó ayer la prolongación de Blasco Ibáñez al considerar que respeta el barrio del Cabanyal, lo mejora y facilita su integración en la ciudad. Los magistrados que discrepan sostienen que el plan rompe la estructura de la zona y la alineación de muchas calles.
La prolongación de la avenida Blasco Ibáñez de Valencia hasta el mar “logra la mejora del barrio del Cabanyal-Canyamelar, facilita su integración en la ciudad, respeta la identidad del conjunto del barrio y contribuye a la mejor conservación general del conjunto”.
En estos argumentos fundamenta la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) la autorización del proyecto municipal del Paseo al Mar tras desestimar los nueve recursos presentados contra el plan del Ayuntamiento de Valencia y la Conselleria de Obras Públicas. De esta forma termina, salvo un recurso en el Supremo, el largo proceso judicial de este proyecto urbanístico, la gran obra pendiente de Barberá desde que accedió a la alcaldía, junto con el parque Central.
Los 11 magistrados que han votado a favor de la prolongación hacen suyos buena parte de los dictámenes del arquitecto Alejandro Escribano, coordinador del Plan General de Ordenación Urbana, autor de un informe favorable al proyecto.
El experto sostiene que la actual estructura del Cabanyal es “ininteligible”, algo que soluciona la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, que al mismo tiempo “termina con una situación de marginalidad urbana, el factor más negativo para la conservación del barrio del Cabanyal”, según el arquitecto.
Penetración “blanda”
El Tribunal Superior califica de “blanda” la penetración de Blasco Ibáñez en el barrio del Marítimo, con un bulevar de 48 metros de ancho, con grandes espacios peatonales y alterando la línea recta –la natural desde la avenida– para causar “los menores perjuicios al barrio”.
La resolución recoge dos ejemplos en defensa del plan municipal. Por un lado, la Gran Vía Marqués del Turia, “a la que nadie podría atribuir el papel de barrera en el Ensanche, sino más bien el eje vertebrador del barrio”, según el arquitecto cuyas opiniones suscribe el tribunal.
El fallo cita además una sentencia de 1989 del Supremo que aprobó la reforma de Velluters, donde la Generalitat ha construido edificios educativos. El tribunal dijo que se respetaba “la trama histórico-artística, e incluso la realza mediante la demolición de inmuebles con un deterioro irreversible”.
Voto particular
Los opositores al plan aseguraban que quedaban a mercede del derribo 322 edificios protegidos. Pero el TSJ es tajante: “Estos inmuebles son exclusivamente los afectados por la prolongación; fuera de ese ámbito se protegen todos los inmuebles que mantienen un interés arquitectónico”. La sentencia añade que los recurrentes no han demostrado que dichos edificios “fueran merecedores de protección”.
Los ocho magistrados que, con su voto particular, discrepan de la mayoría, indican que la prolongación rompe la “peculiar trama en retícula” del barrio, basada en las alineaciones de las antiguas barracas”. Añaden que dicha estructura consiste en manzanas rectangulares, frente a las cuadradas del proyecto, critican la desalineación que causa en algunas calles y que creará un irregular perfil con edificios de dos, tres y cinco alturas.
El portavoz socialista, Rafael Rubio, dijo que “acata” la decisión del tribunal, aunque matizó que “pensamos que aquí ha habido un criterio que va más allá de lo propiamente jurídico aunque está basado en hechos jurídicos”.