Empresas privadas gestionarán el suelo a expropiar del Cabanyal

2005-02-24Publicat per: Levante
La sociedad mixta que ejecutará el plan del Cabanyal es objeto de controversia no sólo porque blinda el capital de los socios privados y arriesga el patrimonio público, sino también porque puede introducir anomalías en el mercado inmobiliario.
Los estatutos de la sociedad mixta promovida por el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat para la ejecución del plan especial (Pepri) del Cabanyal y la prolongación de Blasco Ibáñez podrían poner en peligro el patrimonio público porque no separa la contabilidad -recursos y aportaciones- de la parte pública de la parte mercantil. Lo anterior, según el concejal socialista Juan Ferrer, supone que «el patrimonio público se mezcla con los negocios privados», en detrimento y a riesgo de las administraciones, puesto que en los estatutos de la sociedad las aportaciones de los socios privados están «blindadas y retribuidas».

Al no dividir estos conceptos, algo que sí hace la sociedad barcelonesa Foment de Ciutat Vella -antecesora de Procivesa, la empresa mixta que inspiró la del Cabanyal- en cumplimiento de su carta municipal, los solares que se expropien en el Cabanyal revierten en la sociedad participada por el capital privado. «Esto podría introducir anomalías en el mercado inmobiliario de Valencia», advirtió Ferrer. El plan especial del Cabanyal prevé que el suelo expropiado se destine a VPO, si bien el equipo de gobierno ha abierto la puerta a la construcción de renta libre. Los promotores valencianos ya recurrieron ante los tribunales -y ganaron- el plan parcial de la Ciudad de las Ciencias a través del cual la Generalitat pretendía construir renta libre en suelo público. El ayuntamiento tampoco se ha garantizado la mayoría del 51% del accionariado de esta sociedad, algo que sí hace la sociedad de Barcelona, y tampoco recoge en los estatutos que el patrimonio y pasivo que resten a la hora de liquidar la sociedad revertirán a las administraciones públicas.

Para Ferrer, la sociedad mixta es una fórmula de ingeniería financiera a través de la cual el consistorio sustraerá del cumplimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria -el ayuntamiento está casi al límite legal del 110% de endeudamiento- los nuevos créditos necesarios para ejecutar el plan del Cabanyal. Así, quedarán fuera del computo de la deuda municipal los 15,7 millones (equivalentes al 45% del capital social de la empresa mixta) que el equipo de gobierno quiere obtener de socios privados. La alcaldesa Rita Barberá intentó sin éxito incluir el plan del Cabanyal en las obras de mejora vinculadas a la Copa del América.