El gobierno municipal asegura que las 1.500 nuevas viviendas del plan del Cabanyal serán de protección oficial y no habrá renta libre

La oposición reclama que la apertura de Blasco Ibáñez no se inicie hasta el fallo del Supremo

2005-01-13Publicat per: Las Provincias
El grupo socialista pidió ayer que las obras de urbanización y promoción de viviendas del plan del Cabanyal no incluyan la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, por lo menos hasta que se pronuncie el Tribunal Supremo sobre los recursos presentados por las entidades vecinales y de los que todavía no hay fallo.
El portavoz socialista, Rafael Rubio, adelantó sus “sospechas” de que el gobierno municipal modifique el planeamiento para permitir la construcción de viviendas de renta libre, en lugar de las de protección oficial aprobadas (VPO) en 2001.

Citó como ejemplo el solar de la Ciudad de las Artes donde se ha previsto la construcción de cuatro rascacielos diseñados en su día por el arquitecto Santiago Calatrava, y cuyos terrenos “fueron expropiados para ser destinados a VPO. Conozco al menos a tres personas que se frotan las manos con ese asunto y que recurrirán cuando se presente el proyecto en el Ayuntamiento”.

El edil reiteró que no se entiende un plan de protección “donde se derribarán 1.650 viviendas para construir otras 1.500. Es una manera algo extraña de proteger.” Añadió que el gobierno municipal “debería ser prudente y aunque tiene una sentencia favorable del Tribunal Superior de Justicia es mejor que esperen al fallo del Supremo sobre el recurso presentado por los vecinos”, en referencia a la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal.

El delegado de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, indicó por su parte que la preocupación y el nerviosismo “de Rubio en los últimos días por el convenio del Cabanyal demuestran que vamos por el buen camino. El Ayuntamiento y la Generalitat, codo con codo, estamos apostando con seriedad y con rigor por un futuro para ese barrio”.

Acerca del tipo de viviendas, indicó que puede estar tranquilo que el planeamiento aprobado “no se va a modificar y que todas y cada una de las viviendas de promoción pública previstas en el planeamiento se ejecutarán”.

Rubio comentó que con la cuarta parte “del presupuesto se podría rehabilitar todo el barrio sin tener que demoler nada.” La previsión es que el coste roce los 200 millones de euros, aunque las cifras no se han actualizado desde que se aprobó el plan urbanístico. De esta cantidad, el Ayuntamiento aportará nueve millones de euros anuales, lo mismo que la Generalitat. Falta por concretar la aportación de empresas privadas, a las que se invitará para entrar en la sociedad mercantil.

Unidades de gestión

De las 61 áreas de actuación en que se ha dividido el barrio del Cabanyal, 47 se han reservado para “colegios y pequeñas alineaciones de fachadas, mientras que catorce están destinadas al patrimonio municipal del suelo, es decir, a la construcción de nuevas viviendas”.

Hay seis de estas unidades “fuera del ámbito de la prolongación y que suman 500 pisos. Esto es lo que debería comenzar de inmediato el equipo de gobierno, mientras que en las otras ocho, donde se harán mil pisos, son las que pueden chocar con el fallo del Supremo”.

Rubio dijo por último sobre la sociedad que el propósito de su creación es “contratar deuda y que no compute con la municipal”.