Los vecinos exigen soluciones pero «nadie nos hace caso»

Cinco familias rumanas se asientan en pleno Blasco Ibáñez tras ser desahuciadas del bulevar San Pedro

2007-07-18Publicat per: Levante
Cinco familias rumanas, entre las cuáles hay más de 15 menores, constituyeron un asentamiento en toda regla en la avenida de Blasco Ibáñez, enfrente de los números 201 y 203 en el tramo del barrio del Cabanyal, después de que la Policía Local los desalojara de una vivienda de la calle San Pedro sin presencia de funcionarios de Servicios Sociales. El edificio se derribará en breve para construir el llamado bulevar de San Pedro.

Los vecinos de los edificios del tramo de la avenida donde se han asentado fueron quienes dieron la voz de alarma de lo que se había producido, o sea un panorama de camas y colchones donde dormían las madres con sus hijos y a pocos metros los más jóvenes deambulaban de un lado para otro con numerosas maletas y bolsos llenos de ropa y de otros enseres.

Los residentes de las fincas veían venir ese problema desde que hace unas semanas comenzaron los derribos de los edificios para construir el bulevar San Pedro incluido en el Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Cabanyal-Canyamelar. «Han llegado al mediodía. Hemos empezado a llamar a la policía y al ayuntamiento pero nadie nos ha hecho caso. Ya no sólo es por nosotros sino también por ellos porque a la intemperie no se pueden quedar a vivir y en plena calle pero claro esto es el Cabanyal y no una avenida o una calle del centro de la ciudad », comentó una vecina a punto de coger el coche para irse a trabajar.

Otra persona se esforzaba sin éxito por hacerse oir ante el ayuntamiento reclamando presencia policial y ayudas sociales para quienes fueron desalojados de una casa ocupada ilegalmente desde hace semanas.

Mientras otro residente del barrio reconocía que «la gente nada dice porque les tiene miedo. Nada más verlos la impresión es importante pero a muchos les llama la atención la situación de los menores. En ese sitio hay pulgas y hasta ratas». Uno de los jóvenes desalojados reconoció que hasta hace unos meses estuvieron en las viviendas del bloque de Eugenia Viñes cercano al Hotel de las Arenas e incluso otros han residido en los edificios de la calle Toneleros.

El último desalojo tuvo lugar sobre las 16 horas cuando los operarios de la contrata entraron de nuevo en la vivienda de la calle San Pedro acompañados de agentes de la Policía Local. Esa familia se quedó en el solar colindante. Ahora todos buscan un sitio donde vivir bajo techo. No hace muchos días el ayuntamiento consintió a una familia rumana ocupar un solar sin vallar en la misma zona.