El 52% de los propietarios se decanta por un intercambio de vivienda, según Aumsa

Un informe oficial dice que el 90% de afectados por los derribos del Cabanyal quiere vender o permutar

2004-05-31Publicat per: otros
Un 90% de los afectados por la prolongación líneal de la avenida de Blasco Ibáñez, o sea 1.479 propietarios, se han mostrado de acuerdo con permutar su propiedad actual o venderla mientras el 10% restante, 173 dueños de edificaciones, optaría por otras soluciones.
Estas son las intenciones que han dado a conocer a la oficina municipal de Aumsa ubicada en la calle de la Reina, según datos del área de Grandes Proyectos del Ayuntamiento de Valencia.
De ese 90% de propietarios un 52% ya se ha decantado por una permuta de vivienda por vivienda, en concreto 857 dueños, y por una venta directa de sus casas lo han hecho 622, que, en un gran porcentaje, ya no residen en el barrio por diversas circunstancias y tienen, en algunos casos, sus casas alquiladas.
Cabe recordar que los afecados por la prolongación de la avenida son 1.652 propietarios de esas viviendas.
Los técnicos de la oficina de Aumsa dedicada a atender las consultas de los vecinos del Cabanyal-Canyamelar, que en su mayoría han sido de la zona afectada, consideran que según las visitas existen ya 469 familias con una clara determinación a permutar; otros 340 venderán y 306 prefieren seguir negociando para intentar sacar más dinero por su propiedad.
Uno de los datos más curiosos de las consultas formuladas por 189 propietarios desde la apertura de la oficina, realizadas para obtener ayudas a la rehabilitación, es que sólo un 2% solicitaron declarar la zona como integrada concertada. Eso denota la nula o escasa difusión que desde el ayuntamiento se ha facilitado del decreto de la Generalitat Valenciana de hace algunos años y que ahora el edil de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, ha promovido.
La mayoría de las informaciones demandadas por los residentes en los barrios de los poblados marítimos, un 48%, se han centrado en conocer las ayudas que pueden recibir para rehabilitar las fachadas o las cubiertas y un 30% se interesaron por tener ayudas para la habitabilidad. Otros preguntaron para tener subvenciones para mejorar la estructura del edificio.
Los profesionales de la oficina del Cabanyal han atendido a 762 visitas desde su apertura en el segundo trimestre de 2002 hasta el primero de este año, período este último en el que han acudido 150 personas y una de las cotas más altas desde la apertura de sus puertas. Un 53% de las consultas que se han hecho lo han sido sobre la aprobación del Plan Especial de Protección y Reforma Interior; un 14% sobre otros datos del plan y el resto, un 33%, han formulado otras cuestiones.
Los realojos habidos hasta el momento se han producido en la calle Padre Luis Navarro, en Luis Despuig y en dos fincas de la calle Escalante mientras los próximos se realizarán en el edificio de Renfe, donde aún residen 10 personas, que irán a viviendas construidas en la avenida de los Naranjos o en Eugenia Viñes. Renfe es quien parece estar demorando la firma del documento para formalizar los realojos y la cesión al ayuntamiento para derribarlo y completar la rotonda de Serreria donde hoy día está la estación.