Los vecinos denuncian tasaciones bajas y un procedimiento que se usa para “catástrofes”

El Ayuntamiento expropiará pisos y locales para abrir un bulevar junto a Blasco Ibáñez

2007-06-12Publicat per: Las Provincias
Algo más de un centenar de propiedades inmobiliarias (viviendas y locales) serán objeto de expropiación para derribarlas y urbanizar el futuro bulevar de San Pedro. Ese es el cálculo que hizo ayer la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, que ante la llegada de las primeras cartas de aviso ha convocado una asamblea hoy, en el Ateneo Marítimo.

La decisión fue anunciada en abril del pasado año por el concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, tras difundirse un fallo judicial a favor del Ayuntamiento para derribar cuatro viviendas en la misma calle.

No obstante, hasta el pasado miércoles no se hizo efectivo este anuncio. “Han llegado cartas a varios vecinos, aunque al final sumarán en total un centenar de propiedades”, explicó el portavoz de Salvem el Cabanyal, Faustino Villora.

La entidad sostiene que los precios de tasación son muy bajos y que, además, se ha utilizado un procedimiento sólo para “las catástrofes, como construir un puente después de una riada. Que alguien me diga si eso era necesario en el bulevar San Pedro”.

Esta plataforma vecinal aboga por la paralización de cualquier derribo, el mantenimiento de la trama urbana y la rehabilitación de las viviendas. Por el contrario, el gobierno municipal de Rita Barberá ha llevado siempre en su programa electoral la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, de manera conjunta con un plan de regeneración de este barrio del distrito Marítimo.

El bulevar San Pedro se sitúa entre la perpendicular de la citada avenida, con el eje de la calle San Pedro. La empresa municipal AUMSA y más tarde Cabanyal 2010 ha acometido ya varios derribos.

Esto se debe a que este bulevar se sitúa fuera del ámbito paralizado por los tribunales, delimitado por las calles Escalante, Pescadores, Doctor Lluch y Amparo Guillem. El Tribunal Supremo debe fallar sobre la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez en unos ocho meses, según explicó Villora.

Este es el motivo, a su juicio, de que se haya optado por una tasación conjunta y un sistema que podría iniciar los desalojos por esas mismas fechas. Una vez que se hayan realizado los derribos, insistió, a los propietarios e inquilinos les quedan pocas opciones de conseguir una compensación.

La denuncia difundida ayer venía acompañada de nueve casos de vecinos que han recibido ya o recibirán en los próximos días los avisos para la expropiación. “Manuel M., edad 71 años, casado, pensionista. Pensión titular, 400 euros mensuales. Pensión de la cónyuge, 300 euros mensuales”.

Frente a esta situación, la vivienda de estas personas en la calle San Pedro, 103, ha sido valorada en 49.878 euros. El propósito del gobierno municipal es ofrecer realojos a los vecinos en el mismo Marítimo, aunque es difícil que esto se consiga con la citada cantidad.

“Juan José C., 24 años, casado y con dos hijos. Trabajador eventual de la construcción. Un sueldo mensual aproximado de 1.200 euros y una vivienda de 50 metros cuadrados valorada en 20.205 euros.” Es otro de los casos que hoy se destacarán en la asamblea que acoja el Ateneo Marítimo. Villora terminó diciendo que muchos casos son “personas mayores a las que les es imposible conseguir un préstamo para comprar otra casa”.