El pleno considera «excesiva» la cláusula de excepcionalidad para intervenir en los BIC

El CVC suaviza sus críticas a la nueva ley de patrimonio

2004-05-01Publicat per: Levante
El Consell Valencià de Cultura aprobó ayer por unanimidad un informe sobre la reforma de la ley de patrimonio en el que se suavizan las críticas al texto, aunque considera que la cláusula de excepcionalidad, que daría vía libre al plan del Cabanyal, es «excesiva».
Tras dos meses de aplazamientos el Consell Valencià de Cultura (CVC) aprobó ayer por unanimidad el informe jurídico sobre la reforma de la ley de patrimonio en el que se suavizan las críticas al texto elaborado por el departamento del conseller de Cultura Esteban González Pons. El CVC tenía previsto pronunciarse el pasado 27 de febrero sobre el nuevo texto legal, que liberaría trabas burocráticas a planes urbanísticos como el que el Ayuntamiento de Valencia proyecta en el Cabanyal [un bien de interés cultural (BIC)], pero a propuesta de Santiago Grisolía se ha ido aplazando el dictamen hasta lograr un consenso que hace apenas dos días parecía imposible.
La unanimidad se ha logrado matizando palabras demasiado «punzantes» o incorporando observaciones realizadas por el Consell Jurídic Consultiu. Así sucede con la polémica cláusula de excepcionalidad que permitiría a la Generalitat intervenir en entornos BIC, según la reforma del PP, si están justificadas por actuaciones de interés general o proyectos singulares -lo que desatascaría el Plan del Cabanyal o el polémico Palacio de Congresos en el Benacantil, aunque en esta última obra el Ayuntamiento de Alicante ya ha decidido trasladar su ubicación-. Sobre la excepcionalidad, el Consell de Cultura se suma al criterio del Consell Jurídic y destaca que este último organismo ya considera «excesiva la excepcionalidad». Ésta, además del «interés general o los proyectos singulares», debería «servir a la mejora de su relación con el entorno territorial o urbano para evitar usos degradantes». El Consell de Cultura también mantiene su criterio de que la Generalitat «debería pedir al menos dos informes favorables de organismos consultivos [antes de autorizar la intervención en un BIC], ya que si son exigibles para la declaración, no se puede entender que no lo sean para una intervención tan importante». En el primer informe sobre la reforma de la ley de patrimonio, que no llegó a votar el pleno, se hablaba de «exigir» los informes a órganos consultivos. Un verbo «punzante», como reconoció el conseller Jesús Huguet, que se ha sustituido por «pedir».
La parte del informe del CVC que no ha cambiado un ápice es la recriminación a la Generalitat por ignorar a la institución en la tramitación de una ley que ya se debate en la Comisión de Cultura de las Cortes sin que el organismo que preside Grisolía haya sido consultado. «Ya que el tema [la reforma de la ley de Patrimonio] es de gran importancia y que el Consell Valencià de Cultura es una entidad consultiva precisamente en materia de patrimonio cultural entendemos que la institución [el CVC] debería haber sido consultada en la elaboración del texto objeto del presente informe».
No obstante, el Consell de Cultura no tira la toalla y fuentes del organismo consultivo aseguraron que se está trabajando en la redacción de un proyecto para «salvaguardar el patrimonio».