La baza del patrimonio del Cabanyal

El barrio de los poblados marítimos declarado bien de interés cultural quiere salir del letargo y el abandono derivado del litigio por la prolongación de Blasco Ibáñez

2004-04-18Publicat per: Levante
Los vecinos del Cabanyal-Canyameral confían en que la regata sirva de revulsivo para la rehabilitación global del barrio [declarado bien de interés cultural], bloqueada por el recurso contra la prolongación de Blasco Ibáñez. El frente urbano marítimo está «hecho unos zorros». Los vecinos recuerdan que sólo quedan tres años para regenerar la Valencia que mirará al mar.
Inseguridad, marginación social, drogas y degradación urbana, son algunos de los males que sufre el barrio del Cabanyal desde hace años. Los vecinos se quejan de que el Ayuntamiento de Valencia les ha dado la espalda por oponerse a la prolongación de Blasco Ibáñez hasta el Paseo Marítimo, un proyecto que supone el derribo de centenares de casas del barrio declarado Bien de Interés Cultural. La prolongación, además del eje principal del plan municipal de Reforma Interior del Cabanyal, es uno de los grandes proyectos de la alcaldesa Rita Barberá.
El recurso contencioso de los vecinos contra el plan especial ha supuesto la paralización de hecho de las actuaciones urbanísticas en el barrio, a pesar de que el centro de la polémica apenas comprende cinco manzanas de viviendas. La falta de regeneración del barrio ha agudizado las situaciones de marginación social.
Los vecinos han presentado en los últimos dos meses más de 40 denuncias en la Junta de Distrito quejándose por la ocupación irregular de viviendas, la inseguridad y las molestias por ruido y basuras que genera, sobre todo por las noches, el «trapicheo» de drogas.
La presidenta de la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar, Pepa Dasí, asegura que han solicitado una reunión con el concejal de Seguridad Ciudadana, Miguel Domínguez, para exponerle sus quejas. «No culpamos a la policía, porque ellos no pueden estar aquí a todas horas».
Todos estamos esperando a ver qué dicen los tribunales -que suspendieron cautelarmente la ejecución del plan del Cabanyal- sobre el fondo del citado plan especial. «No a la prolongación, pero sí a la rehabilitación», destaca Dasí, quien añade que la alcaldesa «ha hipotecado a todo el barrio por la prolongación» que afecta a las casas comprendidas entre la calle Amparo Guillem y la travesía de Pescadores. La presidenta de la asociación destacó la singularidad histórica del Cabanyal y el valor de edificios como la Lonja de Pescadores, muy degradad y afectada por la línea de derribos de la prolongación. Aseguró que hay muchas parejas jóvenes que se interesan por comprar y rehabilitar alguna de las casas de principios del siglo XX de la zona, como también hay estudiantes que quieren alquilar e instalarse en el barrio. «Necesitamos que venga gente joven a vivir y para eso es preciso que las casas se puedan poner en condiciones». «Valencia ya tiene muchas salidas al mar, por Serrería, la avenida de Francia y la de Baleares. No queremos derribos, como tampoco queremos que la Copa América nos haga daño y traiga más especulación y deterioro del litoral», recalcó Dasí.