La coordinadora de EU afirma que Barberá debe «tomar nota» del alcalde de Alicante

Marcos: «Mantener la prolongación de Blasco Ibáñez es una muestra de autoritarismo»

2004-03-30Publicat per: Levante
La coordinadora de Esquerra Unida del País Valencià, Glòria Marcos, terció ayer en la polémica ocasionada por la sentencia que paraliza el derribo de casas en el Cabanyal para prolongar la Avenida Blasco Ibáñez. Marcos reclamó ayer a la alcaldesa de Valencia, la popular Rita Barberá, que «tome nota» del anuncio del alcalde de Alicante sobre la construcción del Palacio de Congresos en el Benacantil, y que no mantenga la prolongación de la avenida Blasco Ibañez de Valencia por el barrio del Cabanyal.
Marcos se refirió que el pasado viernes, el alcalde de Alicante señaló que está meditando construir el Palacio de Congresos en el barrio de La Mina, en la Sangueta, y no en el Benacantil, que era el emplazamiento elegido hasta ahora, aunque no descartó la posibilidad de promover la construcción de un edificio emblemático en el monte. En este sentido, Marcos advirtió que «mantener la prolongación de Blasco Ibáñez por el barrio del Cabanyal, cuando las primeras decisiones judiciales van en dirección contraria, es una muestra de obcecación y autoritarismo», especificó Marcos.
Asimismo, indicó que «el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana ya se ha pronunciado en uno y otro caso y el PP está en su derecho de recurrir a otras instancias, pero nos parece mucho más razonable la decisión del alcalde de Alicante de desistir ante el hecho que con el Patrimonio que está protegido por la ley no se puede hacer lo que al gobernante de turno le venga en gana».
La coordinadora de EUPV añadió que «la actitud de Barberá de cerrarse en banda y decir que el proyecto es innegociable revela su autoritarismo y el nerviosismo que en el PP ha creado el resultado de las elecciones generales».
Marcos recordó que «toda la trama urbana del Cabanyal está considerada Bien de Interés Cultural (BIC), entre otras cosas, merced a una iniciativa parlamentaria de Esquerra Unida que presentó una proposición no de ley en ese sentido recogiendo las reivindicaciones de los vecinos».
Asimismo, instó al ayuntamiento de Valencia a «invertir en aquel barrio y recuperar un espacio emblemático para hacerlo más habitable y más vivo y convertirlo en una referencia obligada para el turismo, en lugar de amparar una operación de especulación urbanística