Salvem insta al equipo de gobierno de Barberá a «planificar de nuevo la recuperación del barrio

Grau dice que la prolongación de Blasco Ibáñez no es negociable» y los vecinos piden diálogo

2004-03-27Publicat per: Levante
El equipo de gobierno de Rita Barberá, por boca de su portavoz municipal, Alfonso Grau, rechazó ayer la posibilidad de negociar con los vecinos una nueva ordenación del barrio del Cabanyal y explicó que la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez es «innegociable». Tras avalar el Supremo la prohibición del TSJ de seguir con los derribos de casas, la plataforma Salvem el Cabanyal pedía ayer diálogo y consenso para rehabilitar la zona.
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, aseguró ayer en relación a la ratificación del Tribunal Supremo del autor de paralización cautelar de las obras del plan del Cabanyal para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el litoral que el fallo «no hace variar nada la situación actual». La misma argumentación la había dado poco antes el concejal de Grandes Proyectos y portavoz municipal del PP, Alfonso Grau, quien, al ser preguntado sobre la propuesta de negociación lanzada por los vecinos, aseveró que el ayuntamiento agotará la vía judicial y «permanecerá a la espera de que los tribunales dicten la sentencia definitiva».
Grau dijo que siempre han estado abiertos al diálogo con los vecinos en la zona del barrio de pescadores, declarado Bien de Interés Cultural, que no estuviera afectada por el nuevo bulevar y por los derribos, si bien aclaró que la prolongación de Blasco Ibañez «no es negociable» y que el ayuntamiento mantendrá su proyecto.
Barberá manifestó que la suspensión cautelar sólo afecta al 2% del barrio BIC y que, por tanto, hay un 98% de la zona en la que el ayuntamiento seguirá actuando. La alcaldesa insistió en que con el auto del Supremo, que desestima el recurso contra la suspensión cautelar de las obras presentado por el ayuntamiento y la Generalitat, «estamos exactamente igual» porque el consistorio ya estaba respetando la paralización cautelar que dictó hace dos años el TSJ.
Por su parte, el portavoz de la asociación «Salvem el Cabanyal», Faustino Villora, instó ayer al Ayuntamiento de Valencia a iniciar un proceso de colaboración para rehabilitar el barrio del Cabanyal-Canyamelar sin destrucción. Salvem el Cabanyal ha realizado un llamamiento al Ayuntamiento y a su alcaldesa, Rita Barberá, «para que reconsideren su posición y no alarguen más el sufrimiento de miles de personas afectadas» por la prolongación de Blasco Ibáñez.
Faustino Villora, en declaraciones a Efe, dijo que el procedimiento adecuado sería convocar a todas las fuerzas ciudadanas y políticas para «poder planificar de nuevo la recuperación del barrio», ya que demorar una decisión sólo produce, en su opinión, más deterioro en el barrio. No obstante, el portavoz de Salvem, que calificó de «ilegal» el plan del Cabanyal, recalcó que la resolución definitiva es la que está pendiente en el Tribunal de Justicia de la Comunidad Valenciana, que debe dictaminar sobre la cuestión de fondo del contencioso contra la nueva ordenación de esta zona de los Poblats marítims.
El presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia, Antonio Cañuelo, aseguró que el ayuntamiento de la ciudad debe «planificar» la solución y «desbloquear» la situación. Cañuelo afirmó que la Federación entiende que como BIC «todo el conjunto histórico del barrio tenía que ser protegido» y señaló que el Supremo, en su decisión, no se pronuncia sobre la legalidad del Plan Especial si no que considera que «para evitar males mayores», no se deben producir los derribos.
Subrayó que éste era el primer objetivo de la Federación, el que «en primera instancia se paralizara cualquier tipo de derribo» y ahora esperan que esta decisión «haga pensar al Ayuntamiento que una obra de estas características no se puede hacer de espaldas a la ciudad». «Lo que hay que hacer es negociar, ver lo que es mejor para la ciudad y no para unos intereses urbanísticos, planificar la solución y desbloquear el tema». Antonio Cañuelo insistió en que el Cabanyal «es tan singular que no existe otro en Europa y apostamos por rehabilitarlo y no por destruirlo».

Sin suspensión la protección «resultaría ficticia»
El Tribunal Supremo acordó mantener la decisión del TSJCV de paralizar los derribos de inmuebles dentro del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) de El Cabanyal para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hacia el mar porque el tribunal valenciano tuvo en cuenta el «interés público» de proteger esta zona, que goza de una «especial consideración por su valor histórico y cultural», frente al que no puede prevalecer la voluntad de ejecutar inmediatamente un plan «que está en tela de juicio».
La sección 5ª del contencioso-administrativo del Supremo señala que en el caso del que el TSJ declarara que el PERI es contrario a derecho, los valores histórico-culturales del barrio, declarado Bien de Interés Cultura, podrían resultar «seriamente afectados con las demoliciones realizadas».
Por ello, considera que «a todas luces aparece como prevalente la protección dispensada al barrio por el propio ordenamiento jurídico» ya que el PERI está cuestionado y deberá decidirse al término del proceso. El TS califica de «razonable» que el TSJ haya optado por «amparar los valores que el ordenamiento jurídico autonómico preserva y protege». El tribunal tampoco cree que de la decisión del TSJ pudieran derivarse «graves perturbaciones» para los intereses generales, como argumentaban ayuntamiento y Generalitat. Para el Supremo, esto es algo que «no sólo no sucede sino que de no accederse a la suspensión, la protección especial del conjunto histórico resultaría ficticia, formularia o irreal». En la sentencia, la sala acuerda imponer a ambas administraciones las costas procesales.