EL TRIBUNAL DESTACA LA PROTECCIÓN DE LAS VIVIENDAS HASTA QUE NO SE DE POR AJUSTADO A LA LEY EL PLAN ESPECIAL DE REFORMA INTERIOR DEL CABANYAL-CANYAMELAR

El Supremo avala la suspensión cautelar de los derribos en el Cabanyal

2004-03-26Publicat per: Panorama Actual
El Tribunal Supremo ha desestimado los recursos de casación presentados por el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat contra el auto del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) de suspensión cautelar del derribo de viviendas previsto en el Plan de Reforma del barrio del Cabanyal.
Según la sentencia, "de no accederse a la suspensión pedida -del derribo de viviendas para prolongar la avenida de Blasco Ibáñez hasta el litoral-, la protección especial del conjunto histórico -del Cabanyal- resultaría ficticia, formularia o irreal".
La sentencia indica que el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat deben pagar por partes iguales un total de 3.000 euros por costas a la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia, que fue la que pidió hace más de dos años al TSJCV la suspensión cautelar de los derribos.
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana todavía debe pronunciarse sobre la legalidad del Plan Especial de Reforma Interior del Cabanyal-Canyamelar.
Por esta razón, el Supremo considera que en la actuación del TSJCV respecto a la suspensión cautelar de las demoliciones "aparece como prevalente la protección dispensada al barrio por el propio ordenamiento jurídico".
Si el Plan del Cabanyal se declarara finalmente como contrario a derecho, advierte el Supremo, los valores histórico y cultural del barrio "pudieran resultar seriamente afectados con las demoliciones realizadas".
"La conformidad a derecho del planeamiento urbanístico, que altera la estructura de ese conjunto histórico, está cuestionada y deberá decidirse al término del proceso, cuya solución definitiva podría ser contraria a su legalidad", añade la sentencia.
El Tribunal Supremo califica de "razonable" que el TSJCV "se haya inclinado por amparar los valores -histórico y cultural- que el ordenamiento jurídico autonómico preserva y protege" mientras se resuelve el proceso.
La suspensión cautelar decretada por el TSJCV no provoca graves perturbaciones para los intereses generales, según el Supremo, sino que, "de no accederse a la suspensión pedida, la protección especial del conjunto histórico resultaría ficticia, formularia o irreal, razones que abundan en la desestimación de los motivos de casación invocados por ambas Administraciones recurrentes".
El Supremo indica en su sentencia que la ejecución del Plan del Cabanyal "comportará demoliciones de edificios integrados" en el conjunto histórico del citado barrio, lo que "supone un riesgo" que el TSJCV "viene a conjurar con la suspensión cautelar acordada, dada la irrecuperabilidad de lo que se derruyera".
El TSJCV "ha tenido en cuenta el interés público de proteger el barrio del Cabanyal-Canyamelar, que en el ordenamiento jurídico valenciano goza de una especial consideración por su valor histórico y cultural".
Frente a este interés público, "no puede prevalecer el interés en ejecutar inmediatamente un Plan Especial de Reforma Interior de dicho barrio, que está en tela de juicio, porque, si se declarase este Plan Especial contrario a derecho, aquellos valores pudieran resultar seriamente afectados con las demoliciones realizadas".