La parlamentaria de Compromís afirma ante el juez que fue la única política en salir por su propio pie de los disturbios del Cabanyal «y la única denunciada»

El juez suspende el interrogatorio de Oltra al recibir preguntas dirigidas

2012-12-19Publicat per: Las Provincias
El magistrado del juzgado de instrucción número 10 de Valencia amonestó ayer tres veces seguidas al defensor de Mónica Oltra, portavoz adjunta de Compromís en Les Corts, e incluso forzó al abogado a cortar el interrogatorio que realizaba a su defendida, en el curso de la vista que se celebra por los incidentes ocurridos en el Cabanyal el 6 de abril de 2010.
A este juicio de faltas por desobediencia y atentado a la autoridad que acaba hoy, concurren nueve denunciantes (dos policías nacionales, otros cinco locales, la coordinadora de EUPV, Marga Sanz y una militante de esta coalición) y ocho denunciados (dos policías locales, la propia Oltra y cinco personas más). Dos agentes locales son denunciantes y denunciados.
El titular del juzgado de instrucción número 10 llamó la atención al defensor de Oltra tras la primera pregunta que hizo a su defendida por realizar «comentarios». En la segunda le volvió a reñir. En la siguiente le recordó que era la tercera advertencia que le hacía e iba a cortarle, pero le permitió una más. «Está guiando las respuestas», reconvino el juez al defensor y cortó la posibilidad de continuar. Lo cierto es que las preguntas de Enric Bataller parecían discursos.
«Se va por las ramas y en Penal hay que ser mucho más concreto y directo que en Civil, que es su especialidad», afirmaron sobre el defensor de Oltra fuentes cercanas a la diputada autonómica. «Ha recibido tres bofetones del juez en las primeras preguntas porque se recrea demasiado», añadieron.
Pero Oltra ya había cumplido su objetivo. El interrogatorio de la fiscal le permitió decir lo que quería. La diputada, que tras comparecer se marchó a Les Corts, se mostró satisfecha. Afirmó que acudió a los lugares en los que se iban a producir los derribos (en la calle San Pedro y Vidal de Canelles) para defender la legalidad. Dijo que no hubo orden de desalojar, o al menos a ella no se la comunicaron. «Un policía local me cogió de la pechera, me arrancó un botón del abrigo, me tiró al suelo y se armó la batalla campal. Sin previo aviso empujaron. Empezó a caerme gente encima. Me golpeé la cabeza en el suelo y me quedé aturdida. Me levantó el diputado Lluis Torró y la diputada Marga Sanz me echó agua en la nuca. Entonces se llevaron arrastrando a Marga y también a Torró», aseguró la parlamentaria.
«Fui el único político de los que estaba allí que salió por su propio pie y el único denunciado», se quejó y calificó la actuación de la Policía Local de «inapropiada, innecesaria y desproporcionada».
La líder de Compromís quiso dar a entender al juez que ella no opuso resistencia a la policía, de ahí que insistiera en que no le dijeron que desalojara y que afirmara que cuando se fue lo hizo apoyándose en dos agentes, no empujada por estos.
La versión policial
Uno de los intendentes de la policía local que prestó declaración puntualizó que sabía por qué se golpeó Oltra contra el suelo: había policías locales tirando de personas que estaban sujetas a los barrotes de una ventana del inmueble a derribar en la calle Vidal de Canelles. Los agentes «perdieron el equilibrio y cayeron sobre un grupo de gente» entre el que estaba Oltra, que fue derribada, al igual que los demás, en la acera y la calzada. Sobre la frase «ofreciendo fuerte resistencia», que aparece en el informe policial que ha servido para encausar a la diputada, el intendente puntualizó que se refería a que Oltra tenía entrelazados brazos y piernas con personas -había entre 50 y60- que estaban junto a la fachada del inmueble a derribar.
El mismo policía afirmó del golpe que sufrió Marga Sanz que seguramente lo recibiría al cruzar la barrera de la Policía Nacional en la calle Vidal de Canelles.
Uno de los agentes que sacó al dirigente vecinal Faustino Villora, inmediatamente tras Sanz, afirmó que la diputada de izquierdas se resistía dejándose caer, que ninguno de los policías que la sujetaban sacó la porra y menos aún el intendente general, que no llevaba.
Villora, por su parte, ofreció la versión contraria aunque reconoció que no vio si el jefe policial denunciado por Marga Sanz la golpeó.