Los trabajadores han denunciado incluso daños en sus vehículos

La empresa que prolongará Blasco Ibáñez sufre 24 agresiones en un año

2007-03-02Publicat per: Las Provincias
Los empleados de la empresa Cabanyal 2010, encargada de gestionar la prolongación de Blasco Ibáñez hasta el mar y la ejecución del plan urbanístico para el barrio, han sufrido hasta 24 ataques a su sede o sus propiedades desde que comenzara a funcionar en febrero del año pasado, tal y como denuncian los responsables de la entidad.

El último, y uno de los más graves al encerrar a varios trabajadores en las instalaciones de la empresa, se produjo el pasado martes, cuando una veintena de okupas atacó con pintadas y pegatinas la sede, mientras gritaban todo tipo de improperios a los empleados que tuvieron que refugiarse asustados durante media hora, hasta que llegaron los efectivos policiales y dispersaron a los atacantes.

La empresa abrió la sede en febrero, hace ahora un año. A finales de abril comenzaron los problemas. Panfletos pegados en las puertas de la oficina denunciando la supuesta política de especulación de la empresa y pintadas amenazantes (decían: “Especuladores muertos”) comenzaron a levantar cierto sentimiento de temor que en cuestión de días se confirmó. El 15 de mayo, los empleados encontraron el acceso a la oficina tapiado de forma rudimentaria. Varias pegatinas en la puerta avisaban: “Esta empresa está reduciendo a escombros el barrio del Cabanyal”, decían.

Ante el cariz que estaban tomando los hechos, desde la empresa se han formulado numerosas denuncias acompañadas de un dossier que aglutina pruebas gráficas de los ataques. También se detallan las agresiones que ha sufrido uno de los trabajadores en su propio vehículo.

Además de la sede, diferentes inmuebles pertenecientes a la empresa tras negociar su compra con el propietario han sido el blanco de los ataques. A esto hay que añadir las numerosas pintadas aparecidas en el barrio haciendo un llamamiento para cometer actos vandálicos “contra el kapital”.

El verano fue especialmente complicado. El 17 de julio, se producía una nueva pintada, el 24 de agosto, alguien robaba la puerta trasera de la oficina y tapiaba el espacio resultante. El 25 de septiembre la nueva puerta sufría una rotura como consecuencia del enésimo acto vandálico.

El diez de octubre, se arrojaban excrementos de perro a la fachada de la oficina. 16 días después, una nueva pintada instaba a la empresa a abandonar el barrio.

La situación no ha cambiado en 2007. Cuatro días después de comenzar el año, se obstruía la cerradura de la puerta de acceso principal con una pintada.

El 24 de enero, un nuevo cartel pegado en la fachada advertía: “Aumsa y Cabanyal 2010 pretenden destruir el Cabanyal y deportarnos para hacer negocio con la zona”. Al lado, alguien había orinado junto a la entrada de la puerta, con la consiguiente molestia para los empleados. En ninguno de todos los casos citados aparece algún nombre propio ni de alguna entidad que reivindique las agresiones.