Los cinco empleados cerraron la puerta y soportaron retenidos gritos e insultos durante 30 minutos, hasta que llegó la policía

Veinte okupas atacan la sede de la empresa creada para la apertura de Blasco Ibáñez

2007-02-28Publicat per: Las Provincias
“Fuera especuladores” fueron las dos palabras más suaves que escucharon ayer durante treinta largos minutos los cuatro empleados y el gerente de la empresa mixta Cabanyal 2010, creada por el Ayuntamiento, el Instituto de la Vivienda y varias sociedades privadas para acometer la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez y el resto del plan del Cabanyal.

Durante ese tiempo, según indicaron varios empleados a LAS PROVINCIAS, estuvieron retenidos dentro de la oficina, situada en la calle de la Reina, 105, con las puertas y ventanas cerradas, mientras los okupas se adueñaban de la calle.

Así fue hasta que llegaron cinco coches de la Policía Local y otros tres de la Policía Nacional, que pusieron en fuga a los manifestantes. Estos dejaron un rastro de pintadas en la fachadas, así como decenas de pegatinas alusivas al movimiento okupa.

El ataque se debió, según comentaron las mismas fuentes, a los derribos iniciados hace días en algunas calles del Cabanyal, en concreto de inmuebles afectados por la urbanización del llamado bulevar de San Pedro, una avenida perperdincular a Blasco Ibáñez. Las demoliciones se producen normalmente tras acuerdos de compra a sus propietarios, matizaron en Cabanyal 2010, sin que sea necesario abrir expedientes de expropiación.

La protesta cortó el tráfico de la calle de la Reina. A pesar de los gritos de protesta de algunos vecinos y conductores, los okupas no se manrcharon hasta la llegada de la policía. Los derribos se sitúan en las calles Lavadero, San Pedro, Vidal Cañelles y Francisco Eiximenis. El propósito es demoler los inmuebles conforme se cierran los acuerdos de compra, para evitar precisamente la ocupación ilegal. No obstante, esto no se pudo conseguir en una casa de la calle Francisco Eximenis. “Cerrábamos las puertas y ventanas, pero las rompen y entran hasta por el techo”, dijeron en referencia a los grupos de okupas.

En este barrio del Marítimo se han producido otras ocupaciones, con desalojos forzosos ordenados por un juzgado. El más reciente sucedió en la misma calle de la Reina, aunque en la parte más próxima al puerto. En un inmueble pendiente de restauración y donde se ha previsto la creación de una casa museo dedicada al músico José Padilla, los okupas se han adueñado del mismo en dos ocasiones. La última intervención policial fue el detonante de una oleada de quema de coches y contenedores en el Marítimo y el barrio de Benimaclet.

A las pocas horas del incidente sucedido ayer, la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal emitió un comunicado donde su portavoz, Faustino Villora, recordaba que en 2003, poco antes de las últimas elecciones municipales, el Ayuntamiento derribó tres edificios, donde los solares están sin vallar todavía.

Cuatro derribos más
Ahora, cuatro años después “se ordena el derribo de cuatro más”, dijo en referencia a la posible clave electoral de estas iniciativas. La parte central de la prolongación de Blasco Ibáñez está paralizada en los tribunales, con un recurso en el Supremo de la citada asociación vecinal, debido a su consideración de Bien de Interés Cultural.

No obstante, el resto del plan del Cabanyal sí puede ejecutarse. Es el caso del bulevar de San Pedro, cercano al mercado municipal del Cabanyal. Al otro lado del bulevar de Serrería, el concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, declaró recientemente la intención de asumir un plan urbanístico, que afecta a una antigua fábrica, cerrada desde hace años.